Latinoamérica va superando la prueba de la alta inflación

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Los años precedentes han puesto a prueba a la economía global. Primero, con una pandemia no vista en un siglo; segundo, con una fuerte aceleración de la inflación no experimentada en décadas; tercero, con una respuesta de política monetaria significativa, con incrementos en los tipos de interés a niveles no observados en los últimos 15 años y una velocidad de ajuste sin antecedentes en al menos 30, por resaltar sólo algunos factores.

En este entorno, y recordando los difíciles años ochenta en Latinoamérica, producto, entre varias cosas, de un fuerte aumento en la inflación global y una respuesta de política muy agresiva desde la Fed, resulta oportuno e interesante evaluar cómo sobrelleva la región este contexto, y cuáles son las perspectivas para los próximos años.

Latinoamérica en 2020 presentó una fuerte contracción económica (-6,5%) liderada por Venezuela y Perú, pero también ha experimentado una importante recuperación. Para tener alguna perspectiva, España al cierre de 2022 mantenía un PIB inferior al observado en 2019 (98,7%) mientras la región lo supera (103,6%), con Colombia (110,4%) y Chile (107,4%) a la cabeza.

Para 2023 y 2024, Latinoamérica tendrá un crecimiento del 1,1% menor que el 2,9% esperado en el ámbito global. Esto surge, entre varios factores, de un fuerte incremento de los tipos de interés, entre 7,5 puntos básicos (pp) y 11,75 pp en los principales países de la región (excluyendo a Argentina), aumento que no sólo supera lo experimentado entre economías desarrolladas (5 pp de EE UU y 4 pp de la eurozona), sino también fue más temprano y más acelerado.

Esta respuesta de política se explica por el repunte en la inflación, alcanzando el 13,4% en Chile o el 13,3% en Colombia, las mayores excluyendo a Argentina y Venezuela, quienes enfrentan retos diferentes, y por una mayor sensibilidad a la inflación para mantener la credibilidad de los bancos centrales ganada desde los noventa.

El beneficio de este ajuste anticipado y marcado es que la inflación en la región comienza ya a ceder más decididamente, en especial en Brasil, que lideró el ajuste monetario, pero está todavía algo rezagada en Colombia y presenta grandes retos en Argentina. La mayor parte de Latinoamérica, excluida Argentina, observará reducciones de los tipos de interés en 2023, antes de lo esperado para EE UU o la eurozona.

Así, en este año se ha materializado una apreciación de la mayoría de las monedas y una moderación de las primas de riesgo de la región, motivado entre otros factores por la confianza en la institucionalidad económica, en especial en el frente monetario. Una prueba que esta situación fue muy distinta a la experimentada en el pasado en parte por la mejora institucional alcanzada.

Fuente: El País