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Los países en Latinoamérica que concentran algunas de las tasas de interés más altas del mundo

Las elevadas tasas de interés en América Latina reflejarían la cautela de los bancos centrales frente a una inflación que sigue mostrando presiones en componentes como los servicios, pese a la desaceleración observada en algunos indicadores. Brasil, México, Colombia y Chile continúan en el grupo de países con las tasas de interés reales (aquellas ajustadas por inflación) más elevadas del mundo, de acuerdo con un informe de Lev Intelligence.

Las autoridades monetarias de la región optaron en medio de los nuevos brotes inflacionarios por la guerra en Medio Oriente por una postura más conservadora ante el aumento de la incertidumbre internacional y los conflictos recientes.  “La mayoría de los países latinoamericanos tuvieron que adoptar posturas más conservadoras en materia de tasas de interés”, dijo a Bloomberg Línea Jason Vieira, economista jefe de Lev Intelligence. “Y debido a todos los acontecimientos bélicos más recientes, terminaron preservando las tasas reales y nominales”. 

Las elevadas tasas de interés en América Latina reflejarían la cautela de los bancos centrales frente a una inflación que sigue mostrando presiones en componentes como los servicios, pese a la desaceleración observada en algunos indicadores. “El problema es que tenemos una inflación general muy centrada en la energía y los índices subyacentes siguen siendo muy ajustados en términos de servicios”, anotó Vieira.

Según el análisis de Jason Vieira, la fortaleza de los mercados laborales en varios países de la región también ha limitado el efecto de la política monetaria, obligando a las autoridades a mantener los tipos de interés en niveles elevados por más tiempo. “De fondo, el tema es la inflación. Estos países deben mantener tasas nominales relativamente altas debido a niveles de inflación persistentes o, en algunos casos, a expectativas de inflación que permanecen por encima de las metas de sus bancos centrales. Como resultado, aun descontando la inflación, las tasas de interés reales continúan siendo elevadas”, dijo a este medio el analista financiero Gregorio Gandini.

Lista de países con mayores tasas de interés reales en el mundo

PosiciónPaísTasa real ex ante
1Brasil9,36%
2Rusia9,31%
3Turquía5,57%
4México5,10%
5Sudáfrica3,74%
6Indonesia3,31%
7Colombia3,17%
8Hungría3,02%
9Polonia2,61%
10Chile2,43%

Brasil volvió a liderar el listado mundial de países con mayores tasas reales del mundo, superando a Rusia, Turquía, México y Sudáfrica. 

La tasa de interés actual ajustada a la inflación proyectada para los próximos 12 meses en Brasil es del 9,36%. México se ubica en la cuarta posición del listado mundial con una tasa del 5,10%, mientras que Colombia es séptimo con 3,17%.

Mientras que Chile es décimo con una tasa de 2,43%, por encima de otros mercados como República Checa (2,20%), India (2,19%) y Australia (1,71%).

En términos nominales, Brasil se mantiene en el cuarto lugar (14,25%), por encima de Colombia (11,25%), Sudáfrica (7%) y México (6,50%), y por debajo de Turquía (37%), Argentina (29%) y Rusia (14,50%).

El informe indica que las perspectivas de inflación para los próximos 12 meses se revisaron en su mayoría al alza en los países del listado, “lo que generó una serie significativa de tasas de interés reales más bajas y negativas, en medio de un escenario adverso y aún incierto debido al conflicto en el Medio Oriente”. En el recuento general, de un total de 164 países, el 72,56 % mantuvo las tasas de interés, el 21,34 % las elevó y el 6,10 % las redujo.  En el listado, de un total de 40 países, el 62,50 % mantuvo las tasas, mientras que el 27,50 % las elevó y el 10% las redujo, según Lev Intelligence.

Consecuencias de las tasas de interés altas

Vieira dice que, si bien las tasas altas nominales buscan moderar la actividad económica y contener la inflación, también tienen efectos sobre el crédito y la inversión. 

Explica que mientras favorecen las inversiones financieras, especialmente en renta fija, tienden a restringir la inversión productiva al elevar el costo del financiamiento.

En su opinión, la presencia de países latinoamericanos entre los que registran las tasas reales más altas del mundo no responde exclusivamente a una dinámica regional, sino que refleja factores macroeconómicos particulares en cada mercado.

De acuerdo con el economista jefe de Lev Intelligence, el atractivo de los mercados emergentes para los inversionistas internacionales se ha debilitado en los últimos meses. 

A comienzos de año, las altas tasas de interés y las valoraciones relativamente bajas de las bolsas favorecían estrategias de carry trade, pero el aumento de oportunidades de inversión en Estados Unidos y la rotación global de capitales han reducido el flujo hacia estas economías.

“El asunto es que, con las ofertas públicas iniciales (OPI) en Estados Unidos, el cambio en la rotación de sectores y los cambios en algunos sectores en el extranjero, los mercados emergentes en general empiezan a perder su atractivo, no solo Brasil”, apuntó.

Como resultado, detalla que varios mercados emergentes han enfrentado presiones cambiarias y salidas de capital de corto plazo, en un contexto de fortalecimiento del dólar y mayor preferencia de los inversionistas por activos de economías desarrolladas. Recientemente, la Reserva Federal mantuvo sin cambios el rango objetivo para la tasa de interés en 3,50%-3,75%, en línea con las expectativas del mercado.  La decisión fue aprobada por unanimidad, con una votación de 12-0.

El Comité reafirmó su compromiso con el cumplimiento de su mandato dual de empleo y estabilidad de precios. Según un análisis de SURA Investments, la decisión refuerza la visión de una Reserva Federal todavía cautelosa, “en un contexto donde la economía estadounidense mantiene señales de resiliencia, pero la inflación continúa por encima del objetivo”. 

“Si bien la mantención de tasas estuvo en línea con lo esperado, el tono del comunicado no entrega señales claras de un giro hacia una postura más expansiva”, explicaron los analistas de SURA Investments.

En este marco, mantienen su preferencia por la renta variable sobre la renta fija, una posición neutral en duración y una visión favorable hacia el crédito corporativo frente a los bonos del Tesoro estadounidense, privilegiando aquellos instrumentos con mayor devengo. Dentro de la renta variable, Asia ex Japón y Estados Unidos “continúan siendo nuestras regiones de mayor convicción, mientras que mantenemos una postura menos favorable hacia Europa, donde los principales indicadores macroeconómicos y de mercado siguen apuntando a un escenario de mayor debilidad”.

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No es Brasil, ni México: este país latino crecerá, aumentará su fortuna y será la principal economía de América latina

Argentina se perfila como la economía de mayor expansión en toda América Latina durante los próximos dos años, según la más reciente actualización del Panorama Económico Mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI), que proyecta un crecimiento del 4 % tanto en 2026 como en 2027, superando con holgura a potencias regionales como Brasil y México.

El informe del organismo multilateral ubica a Argentina muy por encima del promedio latinoamericano, que sería de apenas 2,2 % en 2026, y también por encima del crecimiento esperado para las economías emergentes en general. En términos relativos, el país se consolida como el motor económico más dinámico del continente.

¿Por qué Argentina crecerá más que Brasil y México?

De acuerdo con el FMI, el fuerte desempeño de Argentina responde a un efecto rebote tras varios años de contracción, sumado a un proceso de normalización macroeconómica que incluye ajustes fiscales, cambios en la política monetaria y una reactivación progresiva del sector externo.

El organismo destaca que, luego de un periodo marcado por alta inflación y desequilibrios estructurales, la economía argentina muestra señales de mayor estabilidad, lo que estaría impulsando el consumo, la inversión privada y las exportaciones.

¿Cuánto crecerá la economía argentina en 2026 y 2027?

Las proyecciones oficiales del FMI son claras:

  • 2026: crecimiento del 4 %
  • 2027: crecimiento del 4 %

Estas cifras colocan a Argentina como el país con mayor expansión prevista en América Latina, incluso por encima del promedio mundial, lo que marca un cambio de escenario frente a la última década.

¿Cómo le irá a Brasil, según el FMI?

Brasil, la mayor economía de la región, tendrá un desempeño mucho más moderado. El FMI estima que su Producto Interno Bruto crecerá apenas 1,6 % en 2026 y 2,3 % en 2027, afectado por el endurecimiento de las condiciones financieras, una política fiscal menos expansiva y una desaceleración del consumo interno.

Aunque el organismo reconoce que Brasil mantiene fundamentos macroeconómicos sólidos, también advierte que su ritmo de crecimiento estará lejos del liderazgo regional.

¿Qué proyección tiene México para los próximos años?

México tampoco logra despegar con fuerza. El FMI proyecta un crecimiento de 1,5 % en 2026 y 2,1 % en 2027, con una economía altamente dependiente del desempeño de Estados Unidos.

Si bien el fenómeno del nearshoring sigue beneficiando al país, la baja inversión pública y las limitaciones estructurales impiden que México alcance tasas de expansión más agresivas.

¿Cómo será el crecimiento promedio de Latinoamérica?

En su informe, el FMI prevé que América Latina crecerá apenas 2,2 % en 2026 y 2,7 % en 2027, cifras inferiores al promedio de las economías emergentes, que se moverían alrededor del 4 %.

El bajo dinamismo regional se explica por factores como:

  • Baja productividad.
  • Escasa inversión privada.
  • Endeudamiento elevado.
  • Impacto de la desaceleración del comercio mundial.

¿Cuáles son los riesgos que enfrenta la región, según el FMI?

A pesar de las proyecciones positivas para Argentina, el organismo advierte que Latinoamérica sigue siendo vulnerable a varios riesgos externos, como una caída en los precios de las materias primas, un giro en los flujos de capital o un aumento de las tensiones geopolíticas.

También señala que sin reformas estructurales profundas, la región podría quedar atrapada en un ciclo de crecimiento bajo, insuficiente para reducir la pobreza y cerrar brechas sociales.

¿Argentina puede sostener este crecimiento a largo plazo?

El FMI aclara que el verdadero desafío de Argentina no será crecer, sino sostener ese crecimiento en el tiempo. La continuidad de las reformas, el control de la inflación y la estabilidad política serán claves para evitar un nuevo ciclo de crisis.

Si logra consolidar este nuevo escenario, Argentina podría convertirse en la principal economía emergente del continente en la próxima década, desplazando a los gigantes históricos de la región.

América Latina envejece: ¿Cuál es el costo y las oportunidades de cara al futuro?

La tasa global de fecundidad en América Latina pasó de 6 hijos por mujer en los años sesenta a menos de 2.0 en promedio en países como Brasil, Chile, Costa Rica y México, según Naciones Unidas. Esto significa que cada generación nueva será más pequeña que la anterior.

La población de personas mayores de 60 años está creciendo considerablemente. La CEPAL indica que, de unos 88 millones en 2022, podría llegar a cerca de 100 millones en 2025. Según cálculos del Banco Mundial, para 2050 uno de cada cuatro latinoamericanos tendrá más de 60 años (25% de la población), por lo que la región enfrenta una transformación demográfica sin precedentes.

El envejecimiento acelerado de la población, impulsado por la baja fertilidad, no solamente altera nuestra dinámica social, sino que también impacta el plano económico. La pregunta urgente es: ¿cuánto nos costará y qué oportunidades puede abrir este cambio?

Según el Banco Interamericano de Desarrollo, en promedio, América Latina destina 4.3% del PIB a pensiones y 4.1% a salud. El gasto en salud para personas mayores podría subir hasta 175% para 2050, mientras que la demanda de cuidados a largo plazo se triplicará en 30 años. Modelos inspirados en economías avanzadas recomiendan la aplicación de esquemas mixtos: “tope fiscal” de largo plazo y mecanismos complementarios de ahorro con incentivos tributarios, como en Australia o Estados Unidos.

Pero también hay oportunidades para la economía. Esta población representa un segmento con creciente poder económico: globalmente, la “Silver Economy” aportó el 34% del PIB mundial en 2022 (45 billones de dólares) y podría alcanzar el 39% para 2050.

América Latina envejece: ¿Cuál es el costo y las oportunidades de cara al futuro?

Las instituciones financieras tienen posibilidades de diseñar productos pensados para este segmento (seguros, ahorro, crédito, inclusión financiera), en particular para mujeres mayores, quienes representan 55% del grupo y enfrentan retos estructurales como menores ingresos y bajas pensiones.

La CEPAL recomienda una inversión del 4.7% del PIB en infraestructura de cuidados para 2035, lo que podría generar 31 millones de empleos en más de 23 países.

La disminución del “bono demográfico” compromete el crecimiento laboral, por lo que el Fondo Monetario Internacional invita a incorporar a los adultos mayores al mercado laboral.

Por otra parte, las personas de este segmento de población con capacidad de invertir en el mercado de valores tienen un perfil muy distinto al de los inversionistas jóvenes. Su principal objetivo ya no es acumular riqueza a largo plazo, sino conservar el patrimonio, asegurar ingresos constantes y minimizar riesgos. Entre las alternativas más comunes están los instrumentos de renta fija, las acciones de empresas consolidadas y los fondos de inversión mixtos.

El envejecimiento poblacional en América Latina representa una encrucijada: puede ser un lastre fiscal o un motor de transformación económica y social. La clave está en la estrategia pública. Sin reformas ni inversión en la región, enfrentaremos una crisis de sostenibilidad; con políticas integrales, podemos activar una economía más inclusiva, equitativa y productiva.

Fuente: Forbes México

The smiling businessman holding currency in his hands

¿Por qué América Latina adopta dinero móvil pero no genera capital?

En la economía del conocimiento, la competitividad ha dejado de ser una batalla de costos para convertirse en una cuestión de visión estratégica y capacidad de transformación.

Para América Latina, el sistema financiero digital no es solo un sector más, sino el habilitador crítico para escapar de la «trampa de renta media» y acelerar el salto hacia estadios de madurez competitiva superior.

¿Cómo estamos en América Latina?

El diagnóstico más reciente del Banco Mundial, a través del Global Findex 2025, revela un escenario de contrastes. Si bien la región ha logrado un avance notable alcanzando un 69,7% de adultos con cuentas financieras en 2024 (un salto significativo desde el 39,5% de 2011) aún permanecemos rezagados frente al estándar global del 78,7%.

Sin embargo, el dato más revelador es nuestra adopción de cuentas de dinero móvil: un impresionante 37,3% en Latinoamérica frente a un escaso 8,4% en Europa y apenas un 15,3% a nivel mundial.

Esto sugiere que la región está utilizando tecnologías de salto para compensar déficits de infraestructura bancaria tradicional, aunque todavía nos faltan 9 puntos porcentuales para alcanzar la frontera global de inclusión.

Esta realidad financiera de contrastes refleja muy bien el contexto regional. Con un Ingreso Nacional Bruto per cápita de US$9.651 frente a los más de US$29.000 de Europa y Asia Central y el promedio mundial de US$13.179.4, aunado a las tendencias en otros indicadores como el Índice de Progreso Social, el Índice de Desarrollo Humano, o la productividad total de los factores se evidencia que el crecimiento basado en la simple acumulación de factores se ha agotado para América Latina.

Es decir, estamos atrapados en la trampa de la renta media. Para poder salir de esta trampa se requieren mejores instituciones, mejor capital humano, mejor uso de los recursos humanos, y acceso a tecnología e infraestructura para moverse a una economía intensiva en el conocimiento o valor agregado.

En ese sentido y de acuerdo a los datos, es relevante considerar que la brecha digital actúa como un techo de cristal para esta transformación o ruta de escape de la trampa de la renta media.Pues, aunque la penetración de telefonía móvil es alta con 88.7%, la tenencia de smartphones -la puerta de entrada a servicios financieros sofisticados- se sitúa en un 69.8%, ligeramente por encima del promedio global de 68.3%, pero marcando una desventaja crítica de casi 13 puntos porcentuales respecto a Europa.

Más preocupante aún es que esta brecha se acentúa en los segmentos más vulnerables de América Latina, donde solo el 61.1% de los adultos en el 40% más pobre de hogares tienen smartphones, comparado con el 78.4% en Europa; lo que indica que la inclusión digital en la región es menos equitativa y limita la capacidad de los sectores de bajos ingresos para integrarse plenamente a la economía digital.

Así, el desafío central ya no es solo de acceso, sino de comportamiento y profundidad. Existe una disparidad alarmante entre la adopción transaccional y la sofisticación financiera, ya que a pesar de que el 37.3% posee cuentas de dinero móvil, solo el 19% las utiliza para ahorrar.

De manera que tenemos una herramienta potente subutilizada, con más de 80 millones de adultos que, teniendo la tecnología, no desarrollan conductas de construcción patrimonial.

A diferencia de Europa, que integra capas digitales sobre una banca madura donde el 75.3% tiene cuentas bancarias tradicionales (similar al promedio mundial), América Latina debe convertir su agilidad transaccional en verdadera profundidad financiera. La paradoja es clara, tenemos mayor adopción de dinero móvil que el promedio mundial, pero menor capacidad de convertir esa infraestructura en ahorro e inversión productiva.

Desarrollar competitividad pensando en el futuro

Para salir de este estancamiento se requieren rutas diferenciadas. Las economías con menor infraestructura bancaria deben apostar por modelos de «salto tecnológico», mientras que aquellas con banca establecida deben priorizar la interoperabilidad.

El imperativo común es transformar las cuentas transaccionales en instrumentos de capitalización, con la meta de duplicar el ahorro formal en los próximos siete años. 

Además, la digitalización de los pagos, que hoy alcanza un 42.5%, debe acelerarse para generar los datos necesarios que permitan nuevos modelos de scoring crediticio y formalización económica.

Lo que distingue a las economías avanzadas no es solo que más personas tengan acceso a cuentas bancarias (el promedio mundial de 78.7% ha crecido desde 50.6% en 2011) sino que estas cuentas generan comportamientos patrimoniales sostenibles.

América Latina comparte con otras regiones emergentes la paradoja de tener herramientas digitales sin traducirlas en construcción de capital, pero nuestra ventana de oportunidad demográfica y tecnológica es más estrecha, y el costo de no actuar hoy se multiplica exponencialmente ante una economía digital que también crece exponencialmente hacia el futuro.

Finalmente, el liderazgo prospectivo que la región necesita debe diseñar la hoja de ruta del futuro pensando en no seguir el business as usual, sino en desarrollar nuestras ventajas competitivas para los negocios del futuro. Así, nuestra «desventaja» en sucursales físicas es una oportunidad para liderar con arquitecturas 100% móviles.

En otras palabras, la competitividad futura de América Latina no dependerá de cuánto dinero tiene hoy, sino de la eficiencia con la que lo digitaliza, circula y, sobre todo, lo invierte pensando en los modelos económicos exitosos de los próximos años. En esta carrera contra el tiempo, tenemos la velocidad de adopción, pero nos urge construir la profundidad institucional y cultural para que la tecnología se traduzca en prosperidad sostenible y progreso social en el futuro próximo.

Fuente: Revista E&N

Triangle flags of various countries hanging on the rope, isolated on the white background

⁠⁠Líderes regionales analizan estrategias para materializar la movilidad sostenible en América Latina

En el marco del «Latam Mobility Cono Sur 2025«, destacadas autoridades de Paraguay, Chile yMéxico compartieron visiones, desafíos y oportunidades en políticas públicas, regulación y financiamiento para impulsar avances concretos en transporte sustentable.

En el panel moderado por Andrés Barentín, CEO de Dhemax, representantes gubernamentales y expertos en transporte de diversos países de América Latina se reunieron para debatir cómo transformar las conversaciones en acciones tangibles que aceleren la implementación de la movilidad sostenible en la región. 

El diálogo, titulado “Más allá de la conversación: ¿cómo concretar la movilidad sostenible en la región?”, exploró las complejidades institucionales, financieras y técnicas que enfrentan los gobiernos, y contó con la participación de Emiliano Fernández, viceministro de Transporte de Paraguay; Matías Salazar, jefe de la División de Infraestructura y Transporte del Gobierno de Santiago; Camila Merino, alcaldesa de la Municipalidad de Vitacura; José Solorza Estévez, CEO de EFE Trenes de Chile, y Alan Morales, subdirector de Seguimiento del Sistema Integral de Movilidad del Estado de México.

Paraguay: proceso de reforma con mirada regional

Emiliano Fernández, viceministro de Transporte de Paraguay, detalló el proceso de reforma del transporte público que vive su país, con una ley actualmente en discusión en el Senado.

Explicó que el modelo busca inspirarse en experiencias exitosas de la región, como las de Colombia y Chile, particularmente en la separación de activos estratégicos para facilitar el financiamiento de flotas nuevas.

“Tenemos que abordar la gobernanza, la seguridad jurídica y un modelo financiero robusto. La electromovilidad demanda grandes inversiones iniciales, y para motivar al sector privado debemos ofrecer certezas”, afirmó Fernández.

Además, anunció que Paraguay avanza hacia la incorporación de 100 buses eléctricos en el corto plazo, 30 financiados por el Estado y 70 por privados, como parte de una estrategia que prioriza el bienestar ciudadano mediante la reducción de los tiempos de viaje y espera.

Chile: integración multimodal y visión metropolitana

Desde la experiencia local, Camila Merino, alcaldesa de Vitacura, recalcó la importancia de una visión integrada a nivel metropolitano.

“En Vitacura tenemos el desafío de ser un referente en sustentabilidad, pero los viajes de nuestros vecinos cruzan comunas. Necesitamos una mirada macro, no solo comunal”, sostuvo.

Merino destacó una iniciativa pionera de licitación conjunta de scooters eléctricos junto a las municipalidades de Las Condes y Providencia, que permitirá operaciones intercomunales con estándares de seguridad y control centralizado para prevenir malas prácticas.

“El scooter para distancias cortas es una alternativa recomendable, pero debemos asegurarnos de que su implementación sea segura y ordenada”, añadió.

EFE Trenes de Chile: el ferrocarril como columna vertebral

José Solorza Estévez, CEO de EFE Trenes de Chile, enfatizó el rol estratégico del ferrocarril no solo en el transporte de pasajeros, sino también de carga, como un elemento clave para la sostenibilidad.

“Nuestro objetivo no es competir con el transporte carretero, sino colaborar para hacer crecer la torta. Proyectos logísticos estratégicos no son viables sin una alianza entre modos”, explicó.

Solorza se refirió al nuevo modelo de transporte de carga ferroviaria, diseñado para atraer más actores y potenciar la intermodalidad.

Además, reconoció el momento histórico que vive la empresa, con proyectos postergados por décadas, como Melipilla, finalmente en licitación, y una demanda que supera los niveles prepandemia, alcanzando los 65 millones de pasajeros anuales.

Alan Morales, subdirector de Seguimiento del Sistema Integral de Movilidad del Estado de México, compartió la experiencia de su región, donde se busca revertir un rezago histórico en movilidad, particularmente en la conexión con la Ciudad de México. 

Además, subrayó que los principales retos son la voluntad política, la armonización legal y la atracción de inversiones.

“Uno de nuestros grandes retos es despolitizar los proyectos y programas, garantizando que trasciendan los ciclos de gobierno. También necesitamos que el Estado sea atractivo para los inversionistas y proveedores de electromovilidad”, afirmó Morales.

Por otra parte, Morales mencionó que la próxima sede del Mundial impulsa aún más la urgencia de modernizar el transporte y renovar flotas.

Coordinación interinstitucional y financiamiento

Uno de los temas transversales fue la necesidad de coordinar múltiples niveles de gobierno (nacional, regional, municipal) para evitar esfuerzos duplicados o contradictorios.

Emiliano Fernández explicó que en Paraguay se avanza hacia una “gobernanza coordinada” mediante acuerdos interinstitucionales que ordenen el sistema, mientras que Alan Moralesdestacó la importancia de armonizar leyes generales de movilidad para evitar fragmentación normativa.

En materia de financiamiento, surgió con fuerza el debate sobre el subsidio al transporte público. Fernández abogó por replantearlo como “inversión social” y cuantificar su impacto en la productividad y economía urbana.

“Casi no existen países donde no haya subsidios en el transporte. Debemos convencer a los tomadores de decisiones de que cada dólar invertido aquí tiene un retorno social invaluable”, argumentó.

Mirada de futuro

En el cierre, los panelistas coincidieron en la necesidad de poner a las personas en el centro de las políticas de movilidad.

Alan Morales indicó que “tenemos la misma visión desde México hasta Chile: mejorar la movilidad es transformar la vida de las personas. La electromovilidad ya es una realidad y los pasos que damos en Latinoamérica buscan garantizar un derecho humano fundamental”.

Por su parte, José Solorza dijo: “Integrar la mirada política es crucial. En EFE trabajamos con exautoridades de todos los sectores para reflexionar sobre el pasado y proyectar el tren que Chile necesita al 2050. El desarrollo debe ser transversal y con visión de Estado”.

Camila Merino, representante de Vitacura, señaló: “Debemos avanzar en estaciones de carga y más taxis eléctricos. Son palancas clave para masificar la electromovilidad y aliviar problemas como el estacionamiento y la congestión. El trabajo público-privado es esencial”.

Por último, Emiliano Fernández, viceministro de Paraguay, señaló que “el transporte público debe estar centrado en las personas y en el tiempo: más velocidad de viaje, menos espera. La electromovilidad es un elemento de atracción, pero debe ir acompañada de infraestructura y financiamiento robusto”.

El panel dejó en claro que, pese a los avances, el camino hacia la movilidad sostenible en América Latina requiere continuar fortaleciendo la cooperación público-privada, la voluntad política y el aprendizaje transversal entre países, siempre con foco en el beneficio ciudadano y la proyección a largo plazo.

Fuente: Latam Mobility

Closeup of pin on the map planning travel journey

Localización inteligente: Nueva aliada para enfrentar retos logísticos en Latam

En América Latina, los costos logísticos siguen siendo uno de los principales obstáculos para la competitividad. Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), mover mercancías en la región puede representar hasta el 30% del valor de un producto, tres veces más que en economías desarrolladas.

Por lo que esta ineficiencia se traduce en entregas tardías y en clientes insatisfechos: El 58% de los consumidores no vuelve a comprar en una empresa que incumple con los tiempos de entrega.

Frente a este escenario, la tecnología se perfila como un aliado estratégico. El uso de inteligencia artificial (IA) y geolocalización está revolucionando la forma en que las empresas planifican y ejecutan sus operaciones. El QS World Future Skills Index 2025 reporta que, entre 2018 y 2024, el número de compañías en México que adoptaron soluciones de IA creció 965%, alcanzando 362 firmas.

En logística, la mitad de los tomadores de decisión consultados en una encuesta reciente reconoció que ya emplea estas tecnologías para optimizar procesos. La llamada localización inteligente permite recopilar y procesar datos geográficos en tiempo real, transformándolos en información estratégica. Con ello, las compañías pueden reducir costos, mejorar la eficiencia en sus cadenas de suministro y garantizar entregas puntuales.

Un ejemplo es Datarutas 2.0, plataforma desarrollada por Servinformación sobre infraestructura de Google Cloud. Esta herramienta integra inteligencia artificial, geolocalización y analítica predictiva para ayudar a las empresas a tomar decisiones proactivas. Con una Torre de Control en línea y una app móvil para Android, permite visualizar rutas, monitorear tráfico, coordinar equipos en campo y registrar información clave en tiempo real.

Con cobertura en toda Latinoamérica y mapas actualizados en países como Colombia, Perú y Ecuador, Datarutas 2.0 no solo impulsa la productividad y la eficiencia, sino que también contribuye a la sostenibilidad ambiental, al optimizar recorridos y reducir el consumo de combustible.

La tendencia es clara: La logística en la región avanza hacia la integración de IA y geolocalización, herramientas que ya no son opcionales, sino ventajas competitivas esenciales para garantizar entregas a tiempo y mejorar la rentabilidad.

Fuente: Real Estate: Market & Lifestyle

High angle view of colleagues working with finance in team using laptop at table in supermarket

Las nuevas tecnologías impulsan el financiamiento a mipymes en América Latina y el Caribe

Como es ampliamente conocido, en América Latina y el Caribe, las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) representan más del 99% del total de empresas y generan alrededor del 60% del empleo formal. Sin embargo, su contribución al Producto Interno Bruto (PIB) es significativamente menor (alrededor del 25%) por la persistente baja productividad estructural y un precario acceso a mercados y financiamiento, entre otros factores.

A pesar de ser el corazón económico de la región, las mipymes enfrentan tasas alarmantes de informalidad (que en algunos países supera el 70%) y se concentran en sectores con baja innovación, como el comercio y los servicios. Uno de los mayores cuellos de botella que limita su desarrollo es, sin duda, el acceso al financiamiento.

Tecnología vs. asimetría de información

Las mipymes no solo tienen que lidiar con obstáculos operativos o de mercado; también dependen de un sistema financiero que no fue diseñado para ellas. Las reglas del juego, con tasas, garantías, trámites, perfiles de riesgo, etc., favorecen a empresas con capacidad de generar información estructurada, trazable y confiable. Esto deja fuera a millones de negocios que operan con contabilidad básica, informalidad parcial y sin historial crediticio.

Lo que los bancos no conocen, no lo pueden financiar. Esa es la esencia del problema de la asimetría de información en el sistema financiero, ese muro invisible que separa a los bancos y demás entidades financieras de millones de empresas productivas y con mucho potencial de crecimiento. Donde no hay información, no hay confianza. Y sin confianza, no hay crédito. De acuerdo con datos de la CEPAL, menos del 20% de las mipymes acceden a crédito formal.

Frente a esta barrera estructural, la tecnología emerge como una herramienta poderosa para devolver simetría a la información financiera. Desde datos alternativos hasta inteligencia artificial, pasando por plataformas de open finance, el nuevo ecosistema digital está transformando cómo se construye la confianza entre oferentes y demandantes de financiamiento.

Algunos avances clave incluyen:

  • Scoring alternativos como métodos de evaluación de riesgo crediticio utilizando información no financiera (comportamiento digital, historial de pagos de servicios, trazabilidad de facturas electrónicas) para construir perfiles financieros. El Laboratorio CAF de Inclusión Financiera de CAF ha identificado múltiples ejemplos de esto en sus 6 ediciones anteriores.
  • Open Finance: En Brasil, las más de 40 millones de conexiones activas entre bancos y fintechs permiten que los usuarios autoricen el uso de su información financiera para acceder a mejores ofertas de productos personalizados.
  • Tecnología geoespacial y rural: herramientas basadas en geolocalización, imágenes satelitales o sensores agrícolas permiten evaluar la productividad y estabilidad de negocios rurales antes imposibles de mapear. La geolocalización se ha convertido, literalmente, en la nueva oficina bancaria del agro.
  • Inteligencia artificial y big data: el uso de modelos predictivos ajustables permite segmentar clientes, anticipar riesgos y automatizar decisiones, reduciendo costos y tiempos de aprobación. Claro está que la IA todavía no reemplaza al banquero: lo convierte en un evaluador de riesgo más rápido y preciso.

Una de las principales lecciones de esta transformación en proceso es que no existe una sola realidad Mipyme. Bajo ese acrónimo conviven realidades muy diversas, desde microempresas informales hasta medianas empresas formalizadas, tecnificadas e incluso exportadoras. Sus desafíos, necesidades y capacidades varían significativamente, por lo que atenderlas con soluciones financieras uniformes resulta ineficaz.

De ahí, que es altamente recomendado la aplicación de enfoques diferenciados en el diseño de productos financieros, pero también de políticas públicas y soluciones tecnológicas. Un modelo de scoring que funcione de manera óptima para emprendedores urbanos digitales, puede ser inútil para una empresa familiar de confecciones en provincia rural. La segmentación inteligente es clave para una inclusión efectiva de las mipymes.

No todo lo que brilla es algoritmo: desafíos a enfrentar

Aunque las oportunidades son enormes, también lo son los desafíos. La transformación digital del financiamiento a mipymes debe ser acompañada por una transformación institucional, ética y humana.

Entre los retos más urgentes destacan:

  • Protección de datos: garantizar que el uso de información financiera o alternativa respete la privacidad y los derechos del usuario.
  • Prevención de sesgos algorítmicos: evitar que modelos de IA reproduzcan patrones históricos de exclusión, afectando desproporcionadamente a mujeres, jóvenes o comunidades rurales.
  • Actualización regulatoria: los marcos legales deben adaptarse a los nuevos modelos de datos, plataformas y decisiones automatizadas, sin frenar la innovación ni poner en riesgo la estabilidad.
  • Brecha digital: la expansión del acceso tecnológico debe ir acompañada de infraestructura, alfabetización digital y conectividad, especialmente en zonas rurales.
  • Formación de talento: bancos, fintechs y reguladores necesitan profesionales capaces de entender el cruce entre tecnología, finanzas y desarrollo.

Una tendencia alentadora en la región es el crecimiento de alianzas estratégicas entre bancos tradicionales y startups tecnológicas. Según datos de Finnovista, más de 1.200 alianzas de este tipo se han registrado en América Latina en los últimos cinco años. Estas colaboraciones permiten combinar escala, confianza institucional y agilidad tecnológica para atender mejor a las mipymes.

Confianza construida con datos

Reducir la asimetría de información no es solo un reto técnico, es una oportunidad de justicia económica. Ampliar el financiamiento a las mipymes no se logra con más créditos genéricos, sino con información relevante, adaptada y accesible.

La inclusión financiera del futuro se construirá con datos, pero también con decisiones éticas, regulaciones inteligentes y alianzas que apuesten por el desarrollo productivo de la región.

Porque al final, no se trata solo de dar crédito, sino de construir confianza.

Fuente: Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe

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¿Habrá crisis en América Latina? Esto es lo que piensa el Banco Mundial

Las previsiones sobre el crecimiento de la región, por parte del Banco Mundial, actualmente están a la baja para toda la región de Latinoamérica y el Caribe por hasta el 2,1% en 2025. Es por esto que será la peor región en lo que respecta a crecimiento en todo el mundo. La razón es que la región tendrá baja inversión, endeudamiento elevado y un entorno externo cambiante lo cual complicaría el desarrollo económico y social de la región.

El problema económico que se viene en América Latina

Uno de los puntos de conflicto será, según el Banco Mundial, «el aparente giro de Estados Unidos hacia mayores aranceles arroja incertidumbre sobre el proyecto de nearshoring, la práctica de llevar operaciones en el extranjero a países cercanos o amigos, y el acceso a los mercados mundiales en general».

Inicialmente, se esperaba que el PIB regional aumentará hasta 2,6%, pero la nueva estimación para el próximo año de una expansión del PIB del 2,4% también es más baja. «El panorama económico mundial ha cambiado drásticamente, marcado por mayores niveles de incertidumbre», dijo Carlos Felipe Jaramillo, vicepresidente para América Latina y el Caribe del Banco Mundial. «Los países deben recalibrar sus estrategias e impulsar reformas audaces y prácticas que impulsen la productividad y la competitividad».

La recomendación de la institución es mejorar las inversiones en infraestructura, educación, comercio y gobernanza para garantizar la creación de empleo y mejores oportunidades para las empresas y los ciudadanos.

El único país que tiene, por el momento, una previsión positiva es Argentina con un crecimiento esperado del 5,5% este 2025 luego de que el año pasado la economía se contrajera un -1,8%, según el Banco Mundial. Mientras que Brasil, si bien crecerá, se espera que lo haga en solo 1,8%, mientras que para México el crecimiento es casi prácticamente nulo: un cambio del 0,0% en el PBI.

Otras economías como Chile (2,1%), Colombia (2,4%), Perú (2,9%) tendrán un crecimiento más pronunciado.

Los modestos resultados tanto en materia de crecimiento como de comercio subrayan la necesidad de avanzar en un programa de reformas de larga data con el fin de preparar a las economías regionales para los nuevos desafíos y las posibles oportunidades», afirmó el Banco Mundial.

Fuente: El Cronista

Portrait of engineer worker of factory technician with Chinese woman style sit in front of cargo container crane in workplace area. Concept of good support best successful for industrial business.

País de LATAM que será el nuevo exportador principal de China

En medio de la guerra comercial con los Estados Unidos y los aranceles de Donald Trump, China ha reforzado su alianza con Brasil como principal país importador de productos agrícolas. Se trata de establecer nuevos acuerdos y políticas internacionales para intensificar sus intercambios comerciales.

China y Brasil han establecido conversaciones para la compra de productos agrícolas durante la Conferencia de Intercambio Económico y Comercial China-Brasil, celebrada en São Paulo a finales de abril.

De la conferencia han participado más de 180 representantes de gobiernos y asociaciones empresariales, durante la cual se firmaron acuerdos por un total de 300 millones de yuanes (aproximadamente 40,82 millones de dólares).  En el encuentro se propuso transformar el puerto de Gaolan de China en un centro comercial que refuerce el comercio de cereales y energía, y se discutieron exportaciones brasileñas de soja y carne de vacuno.

China encontró reemplazo para las importaciones de USA

Analistas señalan que Brasil podría asumir un rol protagónico en la estrategia de China para diversificar sus fuentes de suministro agrícola, un movimiento impulsado por la necesidad de fortalecer la seguridad alimentaria de la nación asiática. Con una población que supera los 1.400 millones de habitantes y una superficie cultivable limitada, la demanda china de productos como la soja se mantiene robusta, lo que abre un abanico de oportunidades para los productores brasileños.

La colaboración entre Brasil y China trasciende el ámbito agrícola, extendiéndose a proyectos de infraestructura de gran envergadura. Un ejemplo destacado es la planificación de un ferrocarril que conectaría el territorio brasileño con el puerto de Chancay en Perú. Estas iniciativas subrayan el compromiso mutuo de ambos países por consolidar una alianza económica y comercial cada vez más sólida.

En un contexto global marcado por las dificultades derivadas de los elevados aranceles impuestos por el gobierno estadounidense, los países están intensificando la cooperación comercial y de inversión que redunda en beneficios mutuos. Así lo señaló el analista Zhou Zhiwei, experto en estudios latinoamericanos de la Academia China de Ciencias Sociales.

«Brasil podría desempeñar un papel significativo en la diversificación de las importaciones agrícolas de China, un proceso que se inició hace varios años con el objetivo primordial de fortalecer la seguridad alimentaria del país», afirmó el Zhou Zhiwei. Y añadió que otros países de la región como Argentina y Uruguay también tienen gran potencial por explotar en términos de producción y exportación agrícola.

Fuente: El Cronista

A close-up of a chessboard with a US dollar and Chinese yuan placed on it

Cómo la guerra comercial arancelaria está dañando la transición energética

La transición energética mundial enfrenta un obstáculo inesperado: la guerra comercial desatada por la administración Trump. Los aranceles base del 10% a todas las importaciones, sumados a gravámenes adicionales que incrementan las tarifas para productos chinos, han creado un choque entre el proteccionismo económico y los objetivos climáticos internacionales. Este enfrentamiento surge precisamente cuando el mundo intentaba acelerar la descarbonización tras varios años consecutivos de temperaturas récord y fenómenos climáticos extremos que habían causado daños económicos millonarios.

El encarecimiento de tecnologías limpias esenciales para la transición energética representa un duro golpe para los objetivos del Acuerdo de París. Según estimaciones, los nuevos aranceles podrían incrementar entre un 20% y un 35% el coste de implementación de tecnologías renovables en Estados Unidos, algo que se extendería también en otros países. Esto provocaría un retraso de proyectos ya planificados y elevaría los precios para los consumidores y empresas. Además, esta barrera artificial aparece justamente cuando la igualdad de costes con los combustibles fósiles comenzaba a consolidarse, lo que amenaza con revertir años de progreso en la reducción de costes de tecnologías limpias que habían caído aproximadamente un 85% en la última década.

Por tanto, el mundo enfrenta ahora un dilema fundamental: proteger las economías nacionales usando barreras comerciales o mantener la cooperación mundial para combatir el cambio climático. Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, ya advirtió que «no podemos construir una economía verde sin comercio verde». Sin embargo, los países se encuentran atrapados entre las presiones políticas nacionales para proteger los empleos industriales y mantener los compromisos climáticos internacionales que requieren una adopción masiva y rápida de las tecnologías limpias. Esta tensión se manifiesta de manera especialmente fuerte en la relación entre Estados Unidos y China, respectivamente el mayor consumidor energético histórico y el mayor emisor actual de gases de efecto invernadero.

La paradoja china: cuando los aranceles contradicen la lógica climática

China representa hoy la mayor paradoja en la transición energética: es simultáneamente el mayor emisor mundial de gases de efecto invernadero y el principal fabricante de tecnologías limpias. El país produce aproximadamente el 80% de los paneles solares, el 70% de las baterías de iones de litio y el 60% de los vehículos eléctricos del planeta. Esta posición dominante es el resultado de décadas de masivas inversiones estatales planificadas, economías de escala y desarrollo acelerado de cadenas de suministro integradas. Por ello, penalizar estos productos con aranceles punitivos crea una situación contradictoria, ya que encarece precisamente las tecnologías necesarias para reducir las emisiones mundiales mientras beneficia indirectamente a las industrias más contaminantes.

Además, los aranceles sobre los productos verdes chinos producen un efecto rebote sorprendente. Al aumentar los precios de alternativas limpias, extienden artificialmente la vida útil de infraestructuras contaminantes existentes. Por ejemplo, los proyectos cancelados de energía solar en Estados Unidos están reemplazándose por generación de electricidad usando gas natural. Según diferentes estimaciones, por cada gigavatio de energía renovable retrasado debido a aranceles, se emiten varios cientos de miles de toneladas adicionales de CO₂ anualmente. Irónicamente, mientras algunos países buscan proteger su seguridad nacional mediante aranceles, los países importadores están socavando su seguridad climática a largo plazo.

La respuesta china a los aranceles agrava aún más esta paradoja. Ante las barreras comerciales en los mercados occidentales, los fabricantes chinos de tecnologías limpias están reorientando su capacidad productiva hacia su mercado interno y otros países emergentes. Como resultado, mientras Estados Unidos y Europa pagan precios elevados por componentes verdes, China acelera su propia transición energética con productos a precios subvencionados.

Por ejemplificar, en 2024, aproximadamente el 50% de los vehículos vendidos en China tenían algún tipo de electrificación, lo que supuso un aumento del 40% con respecto a 2023. En Estados Unidos, los vehículos eléctricos representaron exactamente el 8,1% del total de ventas de automóviles nuevos durante 2024, un incremento del 7,3% respecto a 2023, muy lejos del gigante asiático. Además, China está aumentando sus exportaciones de carbón, acero y cemento producidos con energía fósil, materiales que ahora resultan más competitivos internacionalmente gracias a la disminución artificial de la competencia de alternativas limpias.

Fuente: LISA News