Casi la mitad de la población en situación de pobreza en América Latina son niños y adolescentes menores de 17 años. De acuerdo con cifras de la Cepal en 2023 este grupo etario representó el 40.6% del total de los pobres.
Los niños, niñas y adolescentes constituyen uno de los grupos más vulnerables ante la pobreza y las carencias sociales. En América Latina, gran parte de la población que se encuentra en algún grado de pobreza son menores de edad, de acuerdo con información de la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe).
Al corte del 2023 se observó que el 40.6% de los pobres en la región eran menores de 17 años, mientras que un 26.0% eran adultos jóvenes de 18 a 39 años.
Por su parte, 21.0% del total de personas en pobreza eran adultos de 40 a 59 años y el 15.3% restante corresponde a adultos mayores de más de 60 años.
Se observa que en los últimos tres años la pobreza en niños y adolescentes ha incrementado, mientras que la persistencia en adultos mayores se ha recortado.
El café colombiano, los arándanos de Perú, el vino argentino, el salmón chileno o el camarón ecuatoriano son solo algunos de los productos latinoamericanos que deberán pagar el arancel de 10% impuesto por el gobierno estadounidense a gran parte de los bienes provenientes de la región. El presidente Donald Trump anunció uno de los mayores paquetes arancelarios de la historia iniciando una nueva era de proteccionismo que está remeciendo los cimientos del comercio internacional.
Los llamados «aranceles recíprocos» afectan a decenas de países, incluyendo algunas de las mayores economías del planeta. El látigo, sin embargo, no cayó igual para todos. Mientras los productos provenientes de China tendrán que pagar un gravamen de 34% al cruzar la frontera estadounidense (más un 20% decretado previamente), los de la Unión Europea pagarán un 20%.
El shock ha sido tan grande en otras partes del mundo, que en Latinoamérica la noticia, pese a marcar un quiebre en la historia comercial de EE.UU. con la región, fue recibida con cierta calma. Incluso en México había un cierto nivel de optimismo porque, como dicen, «se salvaron» del peor de los escenarios. México y Canadá no entraron en la lista de los aranceles recíprocos anunciados por Trump en lo que el mandatario bautizó como el «Día de la Liberación».
Eso calmó las aguas, aunque estos dos países sí enfrentarán los aranceles del 25% que Trump impuso previamente al acero, el aluminio y los automóviles. En cualquier caso, el gravamen a los autos que cruzan la frontera desde Canadá y México a EE.UU. tampoco se aplicará completo, porque existe una cláusula que establece que la tarifa sólo recaerá sobre contenido del vehículo «no estadounidense».
Entre los menos golpeados
Casi todos los productos latinoamericanos tendrán que pagar un arancel de 10%, que es el mínimo impuesto por la Casa Blanca en esta nueva era de comercio internacional que interrumpe décadas de un sistema basado en reglas que regulan la imposición de tarifas. Un arancel no es otra cosa que un impuesto a un producto extranjero. Habitualmente lo aplican los países cuando quieren proteger a las empresas nacionales bajo el argumento de que existe una competencia injusta por parte de otras naciones.
Esta vez, sin embargo, el gobierno estadounidense se saltó las reglas y decidió unilateralmente lanzar un tsunami arancelario contra casi todo el mundo. Como la ofensiva fue gigantesca, Latinoamérica quedó entre los menos golpeados con el gravamen de 10%, con la excepción de los productos provenientes de Venezuela, que deberán pagar un 15%, y los de Nicaragua, que deberán pagar un 18%, el impuesto más alto de toda la región.
¿Quién paga el arancel? Lo paga el importador estadounidense en la aduana cuando el producto cruza la frontera. El efecto directo es que se encarece el producto que compra el consumidor final en Estados Unidos. Lo que le preocupa a los exportadores latinoamericanos es que, como el precio de sus productos será mayor al cruzar la frontera, van a vender menos y eso terminará afectando la inversión, el empleo y el crecimiento en la región.
Pero los temores no solo vienen por el golpe que sufrirán los exportadores. La nueva guerra arancelaria de Estados Unidos ha provocado incertidumbre en los mercados, pausa en las inversiones, dudas sobre el futuro del tipo de cambio y ansiedad sobre cómo responderán los países más afectados. Pese a la tormenta,»parece que la región está mejor posicionada que el resto», dice Joan Domene, economista jefe para América Latina de Oxford Economics, en diálogo con BBC Mundo. Aunque, agrega, hay que estar atentos porque «vamos a ver una desaceleración global del comercio».
Muchos analistas están anticipando ese frenazo económico en Estados Unidos, uno de los principales socios comerciales de la región, algo que impacta directamente a las economías latinoamericanas. Las economías están tan interconectadas que, si baja el crecimiento en EE.UU. o se produce una recesión, Latinoamérica lo va a sentir. Pero, por ahora, no se sabe qué va a pasar durante los próximos meses en la medida que comiencen a rearmarse las piezas del rompecabezas del comercio internacional.
Felipe Hernández, economista para América Latina de Bloomberg Economics, comenta que el arancel para los países de la región «es un retroceso» en relación a la situación en la que estaban antes. Sin embargo, Latinoamérica queda en una posición relativa favorable en relación a otras regiones del mundo, explica. «Se abre una oportunidad en América Latina para ganar participación en las importaciones a EE.UU. a costa de otros países».
De todos modos, dice, hay que tener en cuenta que «se espera que la economía de EE.UU. crezca mucho menos» y eso afectará a todo el mundo.
Los productos sin aranceles
Aunque el arancel base es de un 10% para la mayoría de los productos latinoamericanos que ingresan a Estados Unidos, la Casa Blanca informó en un documento que la nueva política de gravámenes incluye excepciones. Entre los productos que -por ahora- no pagarán el arancel está el cobre, los bienes farmacéuticos, los semiconductores, los artículos de madera, los lingotes de oro, la energía y otros minerales no disponibles en Estados Unidos.
Expertos en el sector petrolero consultados por BBC Mundo piensan que al excluir el rubro de la «energía» de los aranceles, se supone que las exportaciones de petróleo no se verán afectadas. Como no se han entregado más detalles, tampoco los gobiernos tienen certeza sobre este punto y están a la espera de conseguir reuniones bilaterales con miembros de la Casa Blanca para tener mayores certezas.
En el escenario de que el petróleo y otros productos energéticos latinoamericanos efectivamente queden exentos de los nuevos aranceles, los efectos en la región estarían más focalizados en sectores como la agroindustria, aunque todo depende de cada país.
El caso de Colombia y Argentina
En Colombia, los principales productos exportados a Estados Unidos son el café y las flores, además de los alimentos procesados, los productos químicos y las manufacturas. Pese a que inicialmente el presidente colombiano, Gustavo Petro, no celebró los aranceles de Trump, en un repentino cambio, declaró en la red social X que estos son positivos.
«Latinoamérica, incluida Colombia, se benefician con la política de Trump sobre aranceles, en primera instancia. Pero el empresariado colombiano debe saber aprovechar las cosas», dijo. Si algunos productos se encarecen en EE.UU., «y si podemos producir esos bienes más baratos, es hora de exportar allí», agregó. «Solo encareceremos importaciones norteamericanas si nos quitan empleos».
También expresó una respuesta positiva el gobierno argentino a través de su portavoz, Manuel Adorni, quien destacó este jueves la «maravillosa relación» entre Argentina y EE.UU. Y el presidente Javier Milei, publicó en X un enlace a la canción de Queen Friends will be Friends, pese a que los mercados no recibieron con alegría los aranceles de Trump. El principal rubro de exportación argentino a EE.UU. es el de combustibles y aceites minerales, seguido por el aluminio y las bebidas y líquidos alcohólicos.
¿Qué pasa con Perú, Brasil, Chile y Ecuador?
En el caso de Perú, aunque China es el principal destino de las exportaciones peruanas, EE.UU. ocupa el segundo lugar. Se estima que los gravámenes pueden afectar a rubros como las prendas de vestir, la minería no metálica y la agroindustria. Los productores de arándanos peruanos no estaban satisfechos, dado que el principal mercado de exportación de esa fruta es EE.UU., y pese a que ambos países tienen un acuerdo de libre comercio, el pacto no salvó a Perú de los gravámenes.
El gobierno de Lima anunció que le pedirá al gobierno de Trump que reconsidere los aranceles en los próximos días. Algunos expertos locales dijeron que, pese al daño que puede generar la medida en sectores como la industria textil, se pueden abrir oportunidades para Perú frente a otros países a los que se les impusieron gravámenes más altos. O sea que, pese a todo y dependiendo del producto, Perú podría seguir vendiendo más barato que otros competidores.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este jueves que su Gobierno enfrentará «todo intento de imponer un proteccionismo que no cabe más en este mundo» y que adoptará «todas las medidas posibles» contra los aranceles de Trump. «Defendemos el multilateralismo y el libre comercio», dijo Lula. También aseguró que la respuesta a los aranceles será dada con la «referencia» a una ley aprobada el miércoles en el Congreso brasileño, que autoriza la adopción de represalias para casos de ese tipo, y también en el marco que establecen las normas de la Organización Internacional de Comercio (OMC).
Brasil exporta a EE.UU. productos como el petróleo crudo y refinado, hierro semi-acabado, soja, mineral de hierro, azúcar y maíz. En Chile, la agricultura y el sector pesquero podrían ser algunos de los más afectados por los aranceles impuestos por la Casa Blanca. Productos como el salmón, la uva o el vino han quedado expuestos a los gravámenes unilaterales aplicados por la mayor economía del mundo. La decisión «tiene un efecto indudable para un país pequeño y globalizado como Chile», dijo la presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio, Susana Jiménez.
A pesar del impacto negativo que puede tener la medida en la economía chilena, la Casa Blanca decidió dejar fuera del gravamen a dos productos chilenos fundamentales: el cobre y la madera. Eso hizo que el golpe no fuera tan duro, aunque un potencial gravamen al cobre en el futuro es una alternativa que aún sigue sobre la mesa del Despacho Oval. En el caso de Ecuador, el camarón, el banano, y el cacao son algunos de los productos más afectados por los aranceles.
Sectores empresariales de ese país dijeron estar evaluando «de manera urgente» caminos para mitigar el impacto de la medida, mientras el gobierno señaló que continuará promoviendo una relación más estrecha con su principal socio comercial.
Centroamérica en la mira
Entre los países más afectados de la región por los aranceles anunciados el miércoles están los centroamericanos por su alta dependencia del mercado estadounidense. Los gobiernos de esa región han dicho que están analizando la situación y que, por ahora, no han tomado decisiones sobre cómo seguir adelante. Aunque forman parte del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-CAFTA), la decisión del gobierno estadounidense no los eximió de los nuevos aranceles.
Aunque el daño comercial puede ser bastante profundo, países de esa región destacaron que el 10% fue el arancel más bajo aplicado por el gobierno estadounidense a nivel global. «Si la marea sube y levanta todos los botes al mismo tiempo, pues es una realidad nueva. No nos están castigando en ese sentido», dijo el presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves.
En un análisis, el banco Citi dijo que Honduras, El Salvador, República Dominicana y Panamá, son algunos de los más vulnerables, debido al desbalance comercial con EE.UU., la migración y el narcotráfico, la dependencia de las remesas y otros factores. Es posible que en las próximas semanas y meses se produzcan cambios focalizados en algunos productos latinoamericanos tras negociaciones de los gobiernos regionales con la Casa Blanca.
Hasta ahora, la mayoría de los países no parece tener en sus planes la imposición de represalias contra EE.UU.
La región de Latinoamérica y el Caribe, pese a ser menos desarrollada que Europa, Norteamérica y Asia, sigue abriéndose camino en temas de emprendimiento; sin embargo, cuando analizamos el panorama en temas de innovación y tecnología, aún existe una baja estadística de empresas de base tecnológica medianas o las llamadas “unicornios”; esto en comparación a otros países en vías de desarrollo como Brasil, India, Rusia o Asia del Este, que muestran un mayor índice de emprendimientos tecnológicos, de acuerdo a información del Índice Global de Emprendimiento 2024.
Pero, ¿por qué ha sido tan difícil emprender en Latinoamérica? A pesar de las diferencias económicas y sociales de cada país, los principales retos que he observado a lo largo de los años van desde el modelo de negocio hasta el talento especializado.
Por ejemplo, los emprendedores latinos ven como oportunidad el replicar modelos de negocio de otros países, sólo por el simple hecho de que los hemos visto despegar. Sin embargo, para emprender con éxito, es imprescindible analizar no solo el modelo de negocio, si no cuáles variables fueron las que los llevaron a crecer exponencialmente, entre estas se encuentra el analizar el mercado actual al que nosotros queremos atacar, el precio que el usuario está dispuesto a pagar, el ticket promedio e inclusive el país y la cultura de cada nación.
Y, aunque existen necesidades desatendidas, como la movilidad, los servicios financieros, la logística, entre otros, los fundadores y directivos de empresas tecnológicas deben entender desde la raíz el verdadero problema al que se enfrenta la sociedad. No sólo se trata de vender un servicio, se trata de cubrir una necesidad a través de un servicio que sea adaptado al país donde se ofrece y que cumpla con los estándares calidad que el usuario espera de ello.
Para comprenderlo, es necesario realizar múltiples estudios que nos permiten conocer cómo es la cultura del país, cuáles son las necesidades del público meta y cómo podemos resolverlas. Inclusive, si podemos contar con Big Data, el análisis será aún más exhaustivo.
Por otro lado, cuando hablamos de pagos electrónicos, estas son soluciones que facilitan el acceso a nuevos sistemas o servicios basados en plataformas tecnológicas y que además permiten que las transacciones se realicen de forma rápida; sin embargo, la adopción de pagos electrónicos e incluso de servicios financieros en Latinoamérica sigue limitando el crecimiento y la expansión de nuevos negocios.
El Global Findex 2024 menciona que el 54.4% de los adultos en América Latina y el Caribe tienen acceso a una cuenta, sin embargo, aunque la cifra es significativa, todavía 45.6% de la población latina no tiene una cuenta. Tan sólo en México, el 56% de la población no posee ninguna cuenta bancaria, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), lo cual se convierte en una barrera de acceso para nuevas plataformas tecnológicas.
En cuanto al talento especializado, es fundamental seguir impulsando, que tanto hombres como mujeres, busquen enfocarse en carreras STEAM (Science, Technology, Engineering and Mathematics), pues, aunque hoy en día ya han tomado auge a nivel Latinoamérica, necesitamos más personas aportando o liderando temas de tecnología e innovación. Aunado a esto, la fuga de talentos que emigra hacia Estados Unidos es un factor determinante para que cada vez sea más complicado encontrar perfiles altamente especializados, debido a que en sus países de origen no existen oportunidades laborales o profesionales que les permitan quedarse.
Finalmente, uno de los factores que toma mayor relevancia es la presencia de gobiernos locales dispuestos al cambio, pues a través del diálogo y la apertura a recibir nuevos modelos de negocio, deben llegar a acuerdos o regulaciones que favorezcan la innovación al 100%, por ejemplo, la regulación sobre movilidad en la que México fue el primer país de Latinoamérica en realizarla o la Ley Fintech.
Aunque es claro que para los países puede ser complicado apoyar la innovación, de acuerdo al Índice Mundial de Innovación 2024, los países de Latinoamérica con mayor presencia en temas de innovación son: Chile (46), Costa Rica (53) y México (58). Por el momento, ninguno de ellos figura entre los 10 primeros, pero es evidente que Latinoamérica va tomando fuerza ante países que se han destacado por emprender.
¿Francia, Inglaterra, Italia o Canadá? Vivir en otro país suena bastante tentador. Conocer otros lugares, personas y culturas siempre es emocionante y nos ayuda a crecer como personas.
Pero siempre que se trata del extranjero, sea de viaje o por tiempo indefinido, lo primero a tomar en cuenta es: el dinero. No por nada existe el dicho de “el que convierte no se divierte”, ya que cuando el latinoamericano hace el cálculo de cuanto valen sus pesos en el extranjero, normalmente se desanima y prefiere no gastar.
Sin embargo, todavía hay países donde el costo de vida es más barato que en varias naciones de América Latina, de acuerdo con datos de Numbeo, que detallan los costos de vivir en distintos países alrededor del planeta.
En Norte América el país con mayor costo de vida son las Islas Bermudas con 141.80 y por el otro lado, el país con menor costo de vida con 66.11.
No es de sorprendernos que en Centroamérica, México es uno de los países con el costo de vida más bajo con 37.29, sin embargo el lugar más caro en el mundo fue Costa Rica con 48.80.
Incluso al comparar el costo de vida en México (37.29) con el resto del continente, se encuentran ciertas similitudes con nuestros vecinos lejanos de Sudamérica cómo Ecuador (35.05) y Brasil (34.70).
Interesantes datos que nos pueden dar una guía de a donde viajar o, en dado caso, en donde buscar un nuevo hogar.
Cabe mencionar que estos datos muestran los porcentajes en comparación al costo de vida aproximado de la ciudad de Nueva York, por lo que en este caso, el costo de vida en México es aproximadamente la mitad.
El Programa Tecnologías para la Inclusión Financiera ha seleccionado 12 ideas finalistas, entre 253 postuladas en su convocatoria 2024, para pasar a una segunda fase, en la cual los preseleccionados elaborarán sus estrategias de proyectos financiables.
La cartera de ideas elegidas, provenientes de 10 países de las regiones Latinoamérica y El Caribe, refleja las tendencias emergentes sobre cómo, a través de la incorporación de tecnología, se puede potenciar modelos de negocios para el desarrollo de servicios financieros inclusivos.
Según un estudio reciente de CAF –banco de desarrollo de América Latina– en la región cerca del 80% de los hogares urbanos y un porcentaje aún mayor de los rurales, no acceden al sistema financiero para obtener créditos o generar ahorro.
Dichos hogares podrían beneficiarse con este tipo de servicios, mediante la incorporación de nuevas tecnologías que permitan facilitar el acceso y la inclusión financiera. Asimismo, aquellos hogares que ya reciben servicios financieros podrían recibirlos con un menor costo o mayor calidad y variedad, gracias a la implementación de ideas innovadoras como las seleccionadas.
Varias de estas propuestas invitan a aprovechar el desarrollo tecnológico para tener una llegada más efectiva y con menor costo a los clientes rurales. Otras proponen servicios financieros móviles, promovidos por intermediarios financieros -en algunos casos- y por operadores de telefonía en otros, pero en alianza con intermediarios financieros.
Multicultural diverse businesspeople having business meeting at meeting room about financial report. Businesspeople discussing paperwork while having briefing at boardroom. Teamwork and collaboration.
Hay también propuestas de ahorro a través del teléfono móvil así como incorporación de servicios financieros móviles en conexión con corresponsales no bancarios y agentes. Se espera que cerca de la mitad de las ideas seleccionadas sean plasmadas en proyectos que serán implementados con financiación de CAF y/o FOMIN, junto a otros socios del Programa.
El Comité de Selección y Evaluación del Programa estuvo conformado por representantes de CAF, FOMIN, BID, Banco Mundial, USAID, GSMA y técnicos de la firma consultora DAI. Ideas seleccionadas:
Mango – Micro Finance and Insurance Payment Platform for Small Island Markets; idea presentada por Transfer Solutions Providers Limited (Bahamas).
Viva Cash – La billetera móvil de Viva: servicios financieros móviles, en alianza con bancos; idea presentada por Empresa de Telecomunicaciones Nuevatel PCS de Bolivia S.A. – Viva GSM (Bolivia).
Microfinanzas rurales en tu celular, en alianza con operador y plataforma transaccional Nube Roja; idea presentada por Fundación Profin (Bolivia).
Non Traditional Credit Scoring Pilot based on Mobile Phone Use; idea presentada por Cignifi (Brasil).
Banco en tu hogar a través del televisor; idea presentada por Banco Estado Microempresas (Chile).
Inclusión financiera vía corresponsales no bancarios con tecnología celular; idea presentada por BANCOLOMBIA S.A. (Colombia).
Servicios financieros móviles para la población no bancarizada, en alianza con Banco; idea presentada por Telefónica Celular S.A. -Tigo- (Honduras).
Minisucursales: tecnología para la inclusión financiera en el sureste mexicano; idea presentada por SOLUCION ASEA S.A. de C.V. SFP (México).
Billetera-Personal: inclusión financiera de los segmentos no bancarizados, en alianza con bancos; idea presentada por Nucleo S. A. (Paraguay).
Corresponsales no bancarios para mujeres rurales; idea presentada por Mujeres en Desarrollo Dominicana, Inc. -MUDE- (República Dominicana).
Microahorro para poblaciones rurales, a través de agentes y telefonía celular; idea presentada por Banco Santander Uruguay (Uruguay).
Cuenta virtual para ahorros y pagos, en alianza con cooperativa regulada; idea presentada por Fundación STRO (Uruguay).
Fuente: Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe
A la hora de ahorrar, uno de los métodos que más ayuda a conseguir ese “dinero extra” que se necesita es la Regla 50/30/20.
¿Qué es la regla 50/30/20 del ahorro?
La regla 50/30/20 es simple: consiste en “emplear” los ingresos mensuales que llegan a la cuenta bancaria, en base a 3 categorías de gastos (y a unos porcentajes):
Necesidades primarias (un 50%).
Caprichos (un 30%)
Ahorro para el futuro (un 20 %).
La regla 50/30/20 es un método de uso común, cada vez más extendido y aceptado por todos aquellos que, además de ahorrar para el futuro, quieren tener un control de lo que gastan, mensualmente, sin que “la contabilidad” se convierta en una tortura.
¿Qué cambio, en el ahorro, se produce con la regla 50/30/20?
Uno de los principios básicos de las finanzas, más a la hora de ahorrar, es que restando los gastos que se tienen a los ingresos que se obtienen, el resultado es el dinero que se ahorra. Es decir: gastos – ingresos = ahorro.
Si se aplica la regla 50/30/20 se cambia el orden de los términos, es decir, a los ingresos se le resta el ahorro, quedando la operación matemática siguiente: ingresos – ahorro = gastos. Esto, por nimio que parezca, hace que, desde un primer momento, se tenga en cuenta el porcentaje de ahorro con el que hay que cumplir cada mes. De esta forma, esa cantidad de dinero se descontará desde el principio, gastando menos mes a mes y acumulando más dinero para el futuro.
Regla 50/30/20: el 50 % para cubrir las necesidades básicas
A la hora de controlar los gastos, y de ahorrar, es fundamental que no se destine nunca más del 50 % de los ingresos mensuales a cubrir las necesidades básicas de una persona. A pesar de ser la partida presupuestaria más amplia de esta regla 50/30/20, a algunos puede no parecerles suficiente para vivir el día a día. Pero esto sucede, sobre todo, cuando no se tiene claro qué es un bien de primera necesidad y qué es algo prescindible.
Así, y si se va a aplicar la regla 50/30/20, el 50 % de lo que se gana debería gastarse en:
El pago de la hipoteca o alquiler.
Los gastos habituales de una vivienda, tales como la luz, el agua, la cuota de comunidad, la recogida de basura, etc.
La comida del mes.
El pago de escolaridad en caso de estar estudiando o tener hijos que lo hagan.
Calzado y vestuario.
Transporte al trabajo.
Todos estos gastos tienen una cosa en común: son vitales en el día a día de la persona.
Regla 50/30/20: el 30 % para gastos prescindibles
Es, de las 3 categorías en las que se divide la regla 50/20/30, la que más va a costar cumplir (a pies juntillas). Consiste en destinar el 30 % de los ingresos que se perciben, y no más, a aquellos gastos del día a día o puntuales que son prescindibles (y que se realizan, en la mayoría de los casos, para aumentar la calidad de vida). Dentro de esta categoría se incluyen, por ejemplo, las actividades de ocio (como ir al cine, salir a cenar algunos días fuera de casa o hacer un viaje por vacaciones).
Regla 50/30/20: el 20 % para el ahorro
Por último, en la regla de ahorro 50/30/20 se encuentra la categoría más dolorosa de aplicar ya que, tras hacerlo, genera una merma del 20 % en el dinero a gastar. Para paliar la sensación de perder poder adquisitivo es importante hacer dos cosas (cada mes). Lo primero es descontar el porcentaje de ahorro nada más recibir la nómina mensual. De esta forma, ya desde el primer día del mes, se contará con la cantidad real, de cara a organizarse, y no con el total.
Lo segundo es ingresar ese 20% del dinero en una cuenta que no sea la habitual. Por ejemplo, en una cuenta de ahorro (como la Cuenta Metas de BBVA), con unos buenos intereses. Así se verá cómo, mes a mes, la cantidad de esa cuenta crece con el dinero ingresado más los intereses, lo cual hará más fácil separar a principio de mes el 20 % necesario para gastos futuros que implica esta regla 50/30/20.
Antes de usar la regla 50/30/20, ¿qué se debe hacer?
Si se tiene claro que, tras revisar los distintos métodos que hay, la regla 50/30/20 es la más adecuada para empezar a ahorrar, previamente hay que:
Calcular los ingresos mensuales (hablamos de la cantidad que se percibe en la cuenta bancaria (cada mes), si se trabaja por cuenta ajena, y lo que se gana, también al mes y tras retirarse los gastos que se derivan de la actividad profesional y los impuestos, si se trabaja por cuenta propia).
Revisar los gastos que se tienen al mes (tomando un extracto bancario o, en su lugar, con la ayuda de las herramientas que ofrece la banca online de BBVA). Una vez se tengan, habrá que incluirlos en una de las 3 categorías de la regla 50/30/20.
Ajusta los gastos que se han obtenido, y clasificado, según lo indicado en la regla 50/30/20.
En los últimos años han habido bajas y altas en la economía de México y, claro, en todos los países de Latinoamérica. Esto ha puesto a pensar en diversos métodos o crear planes para mejorar dicha economía. Por esa razón hoy te compartimos una de las ideas que expertos han compartido en búsqueda de combatir la desigualdad económica en América Latina.
De esta manera es como expertos se reunieron el martes en Lima, Perú, en una conferencia organizada por la Red Latinoamericana por la Justicia Económica y Social (Latindadd) donde mencionaron que, la desigualdad se puede reducir gravando (agregar impuestos) la riqueza, suprimiendo la economía ilegal y renegociando la deuda internacional.
La cita, que se celebra bajo el lema de “Justicia económica, social y climática para América Latina en un mundo al borde de la guerra”, busca abordar los problemas y agendas pendientes que enfrenta la región en el contexto de tensiones globales, como la creciente rivalidad entre China y Estados Unidos.
Comentarios por los expertos de cada país
Al respecto, el coordinador general de Latindadd en Perú, Carlos Bedoya, destacó la complejidad de la situación actual, marcada por esa disputa económica, y consideró que las organizaciones afiliadas a la red «deben articular una agenda programática con autoridades y movimientos sociales para promover el bienestar de los pueblos».
A su turno, la copresidenta de Latindadd en Brasil, Nathalie Beghin, subrayó la importancia de reformar la fiscalidad en la región, ya que consideró que si se combaten los flujos financieros ilícitos, se renegocian las deudas y se grava adecuadamente a las multinacionales, se pueden generar suficientes recursos públicos para atender las necesidades sociales.
Por su parte, la coordinadora del área de Nueva Arquitectura Financiera de Latindadd, Patricia Miranda, de Bolivia, subrayó que la dependencia de América Latina de la producción de materias primas contribuye al endeudamiento y que «hay una sobrevaloración del sector privado en el desarrollo, lo que afecta al sector público y a la población».
El coordinador del área de Justicia Fiscal de Latindadd, Adrián Falco, incidió en la necesidad de la formación, participación y reforma del sistema tributario, en la importancia de capacitar a cuadros políticos para discutir con la sociedad civil y que, sin una reforma tributaria, los recursos no llegarán y obligarán a un endeudamiento constante.
Finalmente, la coordinadora del área de Justicia Climática de Latindadd, Carola Mejía, se refirió a la deuda climática de los países que manejan la financiación climática, que, según dijo, no asumen su responsabilidad y desvían fondos hacia subsidios a combustibles fósiles, industrias extractivas y guerras.
El lunes, durante la primera jornada del encuentro, el economista Óscar Ugarteche, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), sostuvo que la competencia comercial entre China y Estados Unidos está redefiniendo el orden mundial, con implicaciones significativas para la economía, la tecnología y la política global.
Comentarios en común
Además de analizar las amenazas que afronta el mundo, como el cambio climático y la posibilidad de un conflicto nuclear, también se discutió sobre el avance de los movimientos de extrema derecha y se señaló que las economías ilegales, que incluyen al narcotráfico y la minería ilegal, afectan actualmente a 16 países de la región.
Latindadd informó que esta conferencia busca ser un espacio de encuentro para organizaciones civiles «que promueven una economía que cuide a las personas y combata la desigualdad» y que trabaja para «encontrar nuevas formas de tributación y luchar contra las deudas ilegítimas, con el objetivo de construir sociedades más autónomas y justas» en América Latina.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) instó a los países de América Latina y el Caribe a mejorar su gobernanza ya que, entre otros temas, limita las inversiones, y si a eso se suman problemas de infraestructura para desarrollar el comercio, el crecimiento económico en la región es más limitado.
“Hay un tema en gobernanza que es clave. Los gobiernos no son todo lo efectivos que podrían ser; si no, miren el tema de la seguridad en la región, todavía no se controla la corrupción completamente en algunos países y hay un uso del imperio de la ley que todavía puede mejorarse”, señaló el Director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Rodrigo Valdés.
Durante la presentación del informe “Perspectivas Económicas para las Américas”, añadió que en temas de gobernanza, también se incluye el tema de los permisos para poder hacer inversiones, pues es un problema recurrente en varios países de la región, a lo que se suman limitantes relacionadas con la infraestructura para desarrollar el comercio.
“En gobernanza, en el clima de negocios y otros temas, comparado con el mundo desarrollado, el nivel de PIB (producto interno bruto) puede crecer diez puntos”, aseguró el funcionario del organismo internacional.
Explicó que los países de América Latina y el Caribe están convergiendo a un nivel de crecimiento económico que no es demasiado fuerte y si bien algunas naciones están llegando a los objetivos de inflación de los bancos centrales, lo que propicia políticas monetarias más laxas, que implican tasas de interés más bajas, es necesaria una consolidación fiscal.
“Este balance no es fácil de hacer, hay que tener confianza en la autoridad, hay que moverse, los mercados tienen que creer. Es todo un conjunto de cosas que hay por hacer pero que ayudarían, pero este desafío es chico al lado del desafío de qué hacer con el crecimiento potencial o el crecimiento de mediano plazo”, abundó el titular del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI.
Ante este contexto, advirtió que no hay una bala mágica o una palanca qué mover, “es un trabajo artesanal que hay que seguir haciéndolo y acelerándolo, porque sin estas reformas hay un gran riesgo de caer en un círculo vicioso de bajo crecimiento, descontento social, políticas populistas, y se hace difícil salir de ahí”, dijo.
América Latina y el Caribe están entre las regiones más afectadas a nivel global por el cambio climático. De acuerdo con datos del Instituto Global para el Crecimiento Verde (GGGI), más de doscientos millones de personas en la región ya se han visto afectadas por los fenómenos relacionados con el clima. Además, la región registró una pérdida de biodiversidad del 94%, la mayor del mundo.
Derivado del panorama antes mencionado, GGGI realizó el foro digital “Finanzas para la Adaptación, Biodiversidad e Inclusión Social en América Latina y el Caribe”, un encuentro que reunió a destacados líderes gubernamentales, expertos en finanzas y representantes de diversas organizaciones para discutir y reflexionar sobre los desafíos y logros en materia de financiamiento para la adaptación y la conservación de la biodiversidad en la región.
Los especialistas compartieron conocimientos y experiencias cruciales para abordar los desafíos ambientales y promover el desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe. Estuvo dedicado a la discusión de las necesidades, iniciativas y logros de financiamiento en materia de adaptación y biodiversidad en la región.
Uno de los ponentes más relevantes en el evento fue Gabriel Yori, Subsecretario de Hacienda y Crédito Público de México, compartió su perspectivas sobre estrategias financieras para abordar los retos climáticos.
“Centrarse en los países de renta media es esencial debido a sus desafíos únicos, su importancia ecológica global y la necesidad de una colaboración multisectorial para garantizar un desarrollo resiliente y sostenible. Este esfuerzo requiere la coordinación entre los Ministerios de Finanzas, Planeación y Medio Ambiente, además del apoyo de socios como GGGI, cuyo papel ha sido muy importante en nuestra región para el desarrollo de la Estrategia de Movilización de Financiamiento Sostenible, la Taxonomía Sostenible y el Fortalecimiento de Capacidades en el Sector Financiero”, indicó el Subsecretario.
En el evento también se habló de la importancia de impulsar la innovación y acelerar la transición hacia una economía global resiliente e inclusiva, alineando los flujos de capital con los objetivos de desarrollo sostenible.
Los especialistas invitados dialogaron sobre el imperativo económico que representan los objetivos en materia de financiamiento sostenible. Esto debido a que las comunidades más vulnerables al cambio climático son aquellas de bajos recursos que habitan en la región, por lo que esta nueva economía generará un impacto directo en el nivel de calidad de vida de las personas que las habitan.
“Las personas en situación de vulnerabilidad son las más afectadas física y económicamente por los impactos del cambio climático. Entonces, es ahí donde se convierten estas en los protagonismos de la transición. Más allá de los beneficios ambientales, proteger la biodiversidad puede liberar billones de dólares en valor económico. Desde nuevos medicamentos hasta agricultura sostenible y ecoturismo. Las finanzas sostenibles pueden canalizar inversiones para conservar y restaurar nuestros hogares, garantizando que sigan alimentando a las generaciones venideras y nuestros hijos”, dijo Tatiana Escovar, Representante de País Adjunta de GGGI, en Colombia.
El contexto de fenómenos extremos crecientes y la emergencia de instrumentos financieros innovadores y más inclusivos para enfrentarlos, fue otro de los temas relevantes durante las ponencias. “No todo lo verde es justo y eso es especialmente cierto cuando vemos los temas de género, en el área de energía y agricultura. S no nos preparamos, no vamos a estar incluidas en los empleos del futuro y de eso debemos estar conscientes para cerrar esa brecha”, señaló Milagros de Camps, viceministra de Cambio climático y sostenibilidad en el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la República Dominicana.
«En América Latina y el Caribe, estamos comprometidos con el desarrollo verde sostenible. Este evento ha sido una oportunidad invaluable para fortalecer la colaboración y movilizar recursos hacia la adaptación y la conservación de la biodiversidad en la región. La perspectiva de género y la inclusión social en proyectos de adaptación al cambio climático que detone el desarrollo de los países de la región, mientras se genera un impacto positivo para la gente”, concluyó tras el evento Ferruccio Santetti, Director Regional de GGGI para Latinoamérica y el Caribe.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) informó que el cobro del Impuesto al Valor Agregado (IVA) fue la principal fuente de ingresos en América Latina y el Caribe durante el 2021, al representar 29.9% de los ingresos tributarios totales y 6.4% del Producto Interno Bruto (PIB).
Sebastián Nieto Parra, jefe de la unidad de América Latina y el Caribe del Centro de Desarrollo de la OCDE, comentó a El Economista que el dato de la recaudación de IVA en la región en el 2021 es mayor a 20% que representó el impuesto en el total de los ingresos tributarios de los países de la organización.
“Algo que es sumamente importante es saber qué modelo de desarrollo y qué estrategia queremos en la región y en función de ello definir qué sistema impositivo queremos (…) Tenemos una dependencia muy importante de los impuestos indirectos y esto nos lleva a coyunturas difíciles para unos países de la región”, dijo Nieto Parra.
El informe “Estadísticas Tributarias en América Latina y el Caribe 2023”, elaborado por la OCDE, apunta que 21 países de la región vieron incrementada la recaudación del IVA como proporción del PIB, frente nueve que lo registraron en el 2020.
En el caso de México, la recaudación del Impuesto al Valor Agregado pasó de 23.8% registrado en el 2020 a 25.7% del total de los ingresos tributarios en el 2022. Como proporción del PIB, el IVA representó 4.3% en el 2021.
En la región sólo la recaudación del IVA representó 30% de los ingresos tributarios; pero si se considera todos los impuestos con los que se gravan bienes y servicios (como los impuestos especiales, los derechos de aduana y de importación), la proporción aumenta a 50 por ciento.
Tal es la magnitud de los ingresos de gravámenes por bienes y servicios en América Latina y el Caribe que sólo las finanzas públicas de Cuba, Guyana, México, Panamá y Trinidad y Tobago no dependen tanto del cobro de esos impuestos.
Mejorar la progresividad
El jefe de unidad de la OCDE mencionó que la región debe de ver de qué forma se debe mejorar la progresividad de los impuestos y en particular cómo migrar hacia gravámenes directos a personas físicas.
Los recursos procedentes del Impuesto sobre la Renta (ISR) de las personas físicas representaron 9.4% del total de los ingresos tributarios en el 2021, mientras que a nivel OCDE la proporción es de 24.1 por ciento. Esto es, en parte, consecuencia de la alta informalidad laboral de la región.
Sebastián Nieto Parra declaró que algunas acciones para mejorar la progresividad fiscal deben de contemplar un impuesto sobre la propiedad, impuestos sobre ganancias ocasionales e impuestos a los dividendos.
“Ante todo lo que necesitamos en América Latina es generar los consensos necesarios. Pasar reformas tributarias es de las acciones de política pública más retadoras y por lo tanto, para generar el consenso, tiene que haber un diálogo con base en la evidencia empírica”, sostuvo.