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Cómo se adaptan empresas e industrias al nuevo contexto digital

La transformación digital está redefiniendo las reglas del juego en los sectores productivos y financieros de Argentina. En un contexto global atravesado por la innovación tecnológica, el avance de la inclusión financiera y la necesidad de modernizar procesos, las empresas e industrias locales enfrentan el desafío de adaptarse, evolucionar y mantenerse competitivas.

Desde los pagos electrónicos hasta la minería, distintos actores están trazando nuevas rutas en busca de eficiencia, accesibilidad y proyección. Las cifras, tendencias y testimonios del sector dejan en claro que el cambio no es una posibilidad futura, sino una realidad que ya está ocurriendo.

El auge de la inclusión financiera y el salto hacia lo digital

La bancarización en Argentina ha mostrado una expansión sostenida en los últimos años. Según datos oficiales, en junio de 2024 había 36,8 millones de personas con cuenta bancaria, lo que representa un crecimiento de 1,2 millones respecto al año anterior. Sin embargo, no solo se trata de tener una cuenta, sino de cómo se utiliza.

Durante el primer semestre de 2024, los adultos en el país realizaron más de 40 pagos electrónicos mensuales en promedio, un dato que evidencia un aumento interanual del 73%. Este crecimiento no solo marca el avance de la tecnología, sino también un cambio profundo en los hábitos de consumo, la gestión del dinero y la manera en que interactúan las personas con los servicios financieros.

Este fenómeno se da en paralelo con el auge de billeteras digitales, tarjetas prepagas, fintechs y soluciones que eliminan barreras de acceso. Así, se está construyendo un ecosistema más inclusivo que permite que tanto grandes empresas como pequeños emprendedores puedan operar con mayor agilidad, seguridad y trazabilidad.

Empresas frente a la digitalización: eficiencia, datos y automatización

Para las empresas, la digitalización dejó de ser una opción y pasó a ser una necesidad estratégica. Plataformas como las que ofrece Interbanking están siendo adoptadas por compañías que buscan optimizar la gestión de sus procesos financieros, centralizar operaciones y tomar decisiones más informadas con base en datos.

Uno de los instrumentos clave en este proceso ha sido el Índice Interbanking, que monitorea el comportamiento financiero de las empresas argentinas y permite medir la evolución de la bancarización corporativa. Esta herramienta refleja una tendencia creciente hacia la automatización, la simplificación de tareas contables y la integración de servicios financieros en la operación diaria de los negocios.

El objetivo común entre muchas organizaciones es claro: eficiencia operativa, trazabilidad en tiempo real y una experiencia digital robusta para sus equipos de administración y finanzas.

Inversión flexible para perfiles diversos

El ecosistema de inversión también vive una etapa de diversificación. Fondos que antes eran pensados solo para grandes capitales ahora se rediseñan para atender a perfiles más amplios, incluyendo pequeños ahorristas, traders independientes y pymes.

En ese contexto, surgen propuestas como las de Cocos Capital, que combinan soluciones tradicionales con productos financieros más ágiles. Su oferta incluye desde fondos de inversión ajustados a distintos niveles de riesgo, hasta tarjetas para compras internacionales con esquemas de pago flexibles.

Estas herramientas buscan democratizar el acceso a la inversión y brindar más opciones a quienes desean hacer crecer su capital en un entorno cada vez más complejo y volátil, pero también lleno de oportunidades.

Minería y financiamiento productivo: el motor del interior

Más allá del sector financiero, otra industria que se proyecta como motor económico es la minería, especialmente en provincias como San Juan y Santa Cruz. En esta área, el acompañamiento financiero también resulta clave.

Empresas como el Grupo Petersen han asumido un rol activo, brindando soluciones especializadas para operadoras y proveedores del sector minero, lo que permite acelerar proyectos, garantizar continuidad operativa y sostener la cadena de valor local.

Este tipo de estrategias combinan el apoyo financiero con una visión de desarrollo regional, en línea con las tendencias internacionales que apuntan a fortalecer los ecosistemas productivos locales como pilares de crecimiento sostenible.

Un mundo cambiante y una economía en transición

El contexto global también marca el ritmo de los cambios. Según el Banco Mundial, la economía internacional podría crecer un 2,7% en 2025, mientras que las economías emergentes —como la argentina— tendrían un crecimiento promedio del 4% en los próximos dos años.

Estos datos son una invitación para mirar hacia adelante con planificación y estrategia. En un entorno donde la innovación avanza, el mercado se vuelve más exigente y los consumidores cambian sus hábitos, las empresas que apuesten por la transformación digital, la inclusión financiera y la inversión inteligente estarán mejor posicionadas para capitalizar las oportunidades del futuro.

Las empresas y sus empleados se adaptan a nuevas tecnologías

Fuente: Infobae

hand old man begging for money because of the hunger on the wood table. vintage tone

¿Habrá crisis en América Latina? Esto es lo que piensa el Banco Mundial

Las previsiones sobre el crecimiento de la región, por parte del Banco Mundial, actualmente están a la baja para toda la región de Latinoamérica y el Caribe por hasta el 2,1% en 2025. Es por esto que será la peor región en lo que respecta a crecimiento en todo el mundo. La razón es que la región tendrá baja inversión, endeudamiento elevado y un entorno externo cambiante lo cual complicaría el desarrollo económico y social de la región.

El problema económico que se viene en América Latina

Uno de los puntos de conflicto será, según el Banco Mundial, «el aparente giro de Estados Unidos hacia mayores aranceles arroja incertidumbre sobre el proyecto de nearshoring, la práctica de llevar operaciones en el extranjero a países cercanos o amigos, y el acceso a los mercados mundiales en general».

Inicialmente, se esperaba que el PIB regional aumentará hasta 2,6%, pero la nueva estimación para el próximo año de una expansión del PIB del 2,4% también es más baja. «El panorama económico mundial ha cambiado drásticamente, marcado por mayores niveles de incertidumbre», dijo Carlos Felipe Jaramillo, vicepresidente para América Latina y el Caribe del Banco Mundial. «Los países deben recalibrar sus estrategias e impulsar reformas audaces y prácticas que impulsen la productividad y la competitividad».

La recomendación de la institución es mejorar las inversiones en infraestructura, educación, comercio y gobernanza para garantizar la creación de empleo y mejores oportunidades para las empresas y los ciudadanos.

El único país que tiene, por el momento, una previsión positiva es Argentina con un crecimiento esperado del 5,5% este 2025 luego de que el año pasado la economía se contrajera un -1,8%, según el Banco Mundial. Mientras que Brasil, si bien crecerá, se espera que lo haga en solo 1,8%, mientras que para México el crecimiento es casi prácticamente nulo: un cambio del 0,0% en el PBI.

Otras economías como Chile (2,1%), Colombia (2,4%), Perú (2,9%) tendrán un crecimiento más pronunciado.

Los modestos resultados tanto en materia de crecimiento como de comercio subrayan la necesidad de avanzar en un programa de reformas de larga data con el fin de preparar a las economías regionales para los nuevos desafíos y las posibles oportunidades», afirmó el Banco Mundial.

Fuente: El Cronista

Electricidad e inteligencia artificial

⁠La IA consumiría el 5% de la electricidad en Latam para 2035

La acelerada expansión de la inteligencia artificial (IA) en América Latina y el Caribe podría tener consecuencias significativas en el consumo energético de Latam. Según la Organización Latinoamericana de Energía (Olade), se estima que para 2035, la IA podría representar hasta el 5% del consumo total de electricidad en estos territorios.

En un documento técnico publicado por la Olade, se detalla que la región cuenta actualmente con 455 centros de procesamiento de datos dedicados a aplicaciones de IA.

Estos centros son fundamentales para el funcionamiento de los sistemas de IA, ya que albergan los servidores que procesan y almacenan los grandes volúmenes de datos necesarios para el desarrollo de esta tecnología.

Si se considera que cada centro consume, en promedio, 50 gigavatios hora (GWh) de electricidad al año, los centros de datos de IA ya representaban en 2023 alrededor del 1,6% del consumo eléctrico total de la región.

La proyección de la organización es que, entre 2023 y 2030, la cantidad de centros de datos en todo el mundo aumentará en un 165%, lo que representa una tasa de crecimiento anual promedio del 15%.

El secretario ejecutivo de la Olade, Andrés Rebolledo, advirtió que la creciente demanda de energía para las aplicaciones de IA podría competir directamente con otros sectores prioritarios, como el residencial, el industrial y el transporte.

Esta competencia por los recursos energéticos representa un reto para los países de la región, que ya enfrentan desafíos para garantizar el suministro de electricidad de manera estable y eficiente.

En particular, la organización considera esencial mejorar la eficiencia energética de los centros de datos, lo que implicaría la implementación de tecnologías que optimicen el uso de energía en los procesos de computación y refrigeración. En ese sentido, la eficiencia energética será clave para mitigar el impacto de la creciente demanda de electricidad.

Adicionalmente, la Olade instó a los países a seguir invirtiendo en fuentes de energía renovable, lo cual no solo contribuiría a reducir la huella de carbono de la región, sino que también serviría para asegurar la disponibilidad de energía a largo plazo.

Expertos como Fatih Birol, Director Ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía (AIE), aseguran que el impulso de las energías renovables sería fundamental para equilibrar el consumo energético derivado de la expansión de la IA, contribuyendo a que este avance tecnológico sea más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

Asimismo, Mark Jacobson, profesor de ingeniería ambiental en la Universidad de Stanford, ha concluido en sus investigaciones que las fuentes de energía renovable no solo pueden cubrir la creciente demanda energética, sino que también son necesarias para mantener los impactos ambientales bajo control, lo que se vuelve crucial a medida que la IA y otras tecnologías avanzadas aumentan el consumo de electricidad.

A medida que la inteligencia artificial sigue transformando los sectores productivos y sociales, las implicaciones energéticas de su crecimiento serán cada vez más evidentes. Si bien la tecnología ofrece oportunidades para la mejora de la productividad y la eficiencia en diversas áreas, su impacto en el consumo eléctrico requiere una reflexión profunda y la adopción de políticas que aseguren su desarrollo de manera sostenible.

De cara al futuro, es crucial que los países de la región desarrollen estrategias claras para gestionar el impacto energético de la IA. Esto incluye no solo la mejora de la infraestructura energética, sino también el fomento de políticas públicas que apoyen el uso eficiente de los recursos y la transición hacia una matriz energética más sostenible.

Sin una planificación adecuada, la región podría enfrentar tensiones en el suministro eléctrico, con efectos negativos en la competitividad económica y en la calidad de vida de sus habitantes.

Fuente: Infobae

Portrait of engineer worker of factory technician with Chinese woman style sit in front of cargo container crane in workplace area. Concept of good support best successful for industrial business.

País de LATAM que será el nuevo exportador principal de China

En medio de la guerra comercial con los Estados Unidos y los aranceles de Donald Trump, China ha reforzado su alianza con Brasil como principal país importador de productos agrícolas. Se trata de establecer nuevos acuerdos y políticas internacionales para intensificar sus intercambios comerciales.

China y Brasil han establecido conversaciones para la compra de productos agrícolas durante la Conferencia de Intercambio Económico y Comercial China-Brasil, celebrada en São Paulo a finales de abril.

De la conferencia han participado más de 180 representantes de gobiernos y asociaciones empresariales, durante la cual se firmaron acuerdos por un total de 300 millones de yuanes (aproximadamente 40,82 millones de dólares).  En el encuentro se propuso transformar el puerto de Gaolan de China en un centro comercial que refuerce el comercio de cereales y energía, y se discutieron exportaciones brasileñas de soja y carne de vacuno.

China encontró reemplazo para las importaciones de USA

Analistas señalan que Brasil podría asumir un rol protagónico en la estrategia de China para diversificar sus fuentes de suministro agrícola, un movimiento impulsado por la necesidad de fortalecer la seguridad alimentaria de la nación asiática. Con una población que supera los 1.400 millones de habitantes y una superficie cultivable limitada, la demanda china de productos como la soja se mantiene robusta, lo que abre un abanico de oportunidades para los productores brasileños.

La colaboración entre Brasil y China trasciende el ámbito agrícola, extendiéndose a proyectos de infraestructura de gran envergadura. Un ejemplo destacado es la planificación de un ferrocarril que conectaría el territorio brasileño con el puerto de Chancay en Perú. Estas iniciativas subrayan el compromiso mutuo de ambos países por consolidar una alianza económica y comercial cada vez más sólida.

En un contexto global marcado por las dificultades derivadas de los elevados aranceles impuestos por el gobierno estadounidense, los países están intensificando la cooperación comercial y de inversión que redunda en beneficios mutuos. Así lo señaló el analista Zhou Zhiwei, experto en estudios latinoamericanos de la Academia China de Ciencias Sociales.

«Brasil podría desempeñar un papel significativo en la diversificación de las importaciones agrícolas de China, un proceso que se inició hace varios años con el objetivo primordial de fortalecer la seguridad alimentaria del país», afirmó el Zhou Zhiwei. Y añadió que otros países de la región como Argentina y Uruguay también tienen gran potencial por explotar en términos de producción y exportación agrícola.

Fuente: El Cronista

A close-up of a chessboard with a US dollar and Chinese yuan placed on it

Cómo la guerra comercial arancelaria está dañando la transición energética

La transición energética mundial enfrenta un obstáculo inesperado: la guerra comercial desatada por la administración Trump. Los aranceles base del 10% a todas las importaciones, sumados a gravámenes adicionales que incrementan las tarifas para productos chinos, han creado un choque entre el proteccionismo económico y los objetivos climáticos internacionales. Este enfrentamiento surge precisamente cuando el mundo intentaba acelerar la descarbonización tras varios años consecutivos de temperaturas récord y fenómenos climáticos extremos que habían causado daños económicos millonarios.

El encarecimiento de tecnologías limpias esenciales para la transición energética representa un duro golpe para los objetivos del Acuerdo de París. Según estimaciones, los nuevos aranceles podrían incrementar entre un 20% y un 35% el coste de implementación de tecnologías renovables en Estados Unidos, algo que se extendería también en otros países. Esto provocaría un retraso de proyectos ya planificados y elevaría los precios para los consumidores y empresas. Además, esta barrera artificial aparece justamente cuando la igualdad de costes con los combustibles fósiles comenzaba a consolidarse, lo que amenaza con revertir años de progreso en la reducción de costes de tecnologías limpias que habían caído aproximadamente un 85% en la última década.

Por tanto, el mundo enfrenta ahora un dilema fundamental: proteger las economías nacionales usando barreras comerciales o mantener la cooperación mundial para combatir el cambio climático. Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, ya advirtió que «no podemos construir una economía verde sin comercio verde». Sin embargo, los países se encuentran atrapados entre las presiones políticas nacionales para proteger los empleos industriales y mantener los compromisos climáticos internacionales que requieren una adopción masiva y rápida de las tecnologías limpias. Esta tensión se manifiesta de manera especialmente fuerte en la relación entre Estados Unidos y China, respectivamente el mayor consumidor energético histórico y el mayor emisor actual de gases de efecto invernadero.

La paradoja china: cuando los aranceles contradicen la lógica climática

China representa hoy la mayor paradoja en la transición energética: es simultáneamente el mayor emisor mundial de gases de efecto invernadero y el principal fabricante de tecnologías limpias. El país produce aproximadamente el 80% de los paneles solares, el 70% de las baterías de iones de litio y el 60% de los vehículos eléctricos del planeta. Esta posición dominante es el resultado de décadas de masivas inversiones estatales planificadas, economías de escala y desarrollo acelerado de cadenas de suministro integradas. Por ello, penalizar estos productos con aranceles punitivos crea una situación contradictoria, ya que encarece precisamente las tecnologías necesarias para reducir las emisiones mundiales mientras beneficia indirectamente a las industrias más contaminantes.

Además, los aranceles sobre los productos verdes chinos producen un efecto rebote sorprendente. Al aumentar los precios de alternativas limpias, extienden artificialmente la vida útil de infraestructuras contaminantes existentes. Por ejemplo, los proyectos cancelados de energía solar en Estados Unidos están reemplazándose por generación de electricidad usando gas natural. Según diferentes estimaciones, por cada gigavatio de energía renovable retrasado debido a aranceles, se emiten varios cientos de miles de toneladas adicionales de CO₂ anualmente. Irónicamente, mientras algunos países buscan proteger su seguridad nacional mediante aranceles, los países importadores están socavando su seguridad climática a largo plazo.

La respuesta china a los aranceles agrava aún más esta paradoja. Ante las barreras comerciales en los mercados occidentales, los fabricantes chinos de tecnologías limpias están reorientando su capacidad productiva hacia su mercado interno y otros países emergentes. Como resultado, mientras Estados Unidos y Europa pagan precios elevados por componentes verdes, China acelera su propia transición energética con productos a precios subvencionados.

Por ejemplificar, en 2024, aproximadamente el 50% de los vehículos vendidos en China tenían algún tipo de electrificación, lo que supuso un aumento del 40% con respecto a 2023. En Estados Unidos, los vehículos eléctricos representaron exactamente el 8,1% del total de ventas de automóviles nuevos durante 2024, un incremento del 7,3% respecto a 2023, muy lejos del gigante asiático. Además, China está aumentando sus exportaciones de carbón, acero y cemento producidos con energía fósil, materiales que ahora resultan más competitivos internacionalmente gracias a la disminución artificial de la competencia de alternativas limpias.

Fuente: LISA News

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Los niños y adolescentes representan a los pobres en Latam

Casi la mitad de la población en situación de pobreza en América Latina son niños y adolescentes menores de 17 años. De acuerdo con cifras de la Cepal en 2023 este grupo etario representó el 40.6% del total de los pobres.

Los niños, niñas y adolescentes constituyen uno de los grupos más vulnerables ante la pobreza y las carencias sociales. En América Latina, gran parte de la población que se encuentra en algún grado de pobreza son menores de edad, de acuerdo con información de la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe).

Al corte del 2023 se observó que el 40.6% de los pobres en la región eran menores de 17 años, mientras que un 26.0% eran adultos jóvenes de 18 a 39 años.

Por su parte, 21.0% del total de personas en pobreza eran adultos de 40 a 59 años y el 15.3% restante corresponde a adultos mayores de más de 60 años.

Se observa que en los últimos tres años la pobreza en niños y adolescentes ha incrementado, mientras que la persistencia en adultos mayores se ha recortado.

Fuente: El Economista

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Oportunidades en la integración de la Economía Circular y la Inteligencia Artificial en Latinoamérica

La sostenibilidad ha tomado una gran importancia, a escala mundial, a partir del estudio del calentamiento global y los retos sociales que trae consigo, tales como el crecimiento en la desigualdad dentro de las sociedades. Especialmente en las economías en desarrollo, la integración de la economía circular (EC) y la inteligencia artificial (IA) ofrece oportunidades prometedoras para hacer frente a estos retos globales, fomentando al mismo tiempo un crecimiento económico responsable.  

Esto ocurre porque se considera que la IA puede optimizar el uso de recursos limitados y la minimización de desperdicios en economías circulares, impulsando la sostenibilidad. Específicamente, este artículo explora la intersección entre la EC y la IA en el contexto boliviano, proporcionando perspectivas valiosas y recomendaciones para gerentes de cadenas de suministro en toda América Latina.

Entendiendo la economía circular (EC)

La EC representa un cambio del modelo de economía lineal tradicional de “tomar, producir, botar” hacia un enfoque sustentable que hace énfasis en reducir desperdicios, extender la vida útil de los productos y regenerar los sistemas naturales. La meta principal es eliminar los desperdicios y la polución para mantener los productos y materiales en uso y regenerando los sistemas naturales.   

La adopción de la EC en las empresas puede mejorar significativamente la eficiencia del uso de recursos, reducir el impacto ambiental y promover la resiliencia económica. Por ejemplo, se estima que la transición a la EC podría generar un crecimiento económico de 4.5 billones de dólares a nivel mundial, al fomentar un uso más eficiente de los recursos y reducir los costos de los materiales.  

El rol de la Inteligencia Artificial (IA)

La IA es una tecnología emergente que tiene un potencial significativo para acelerar la adopción de prácticas de EC. Concretamente, al optimizar la gestión de recursos y mejorar la eficiencia operativa, la IA puede contribuir significativamente al incremento de la eficiencia en el uso de recursos hacia el logro de los objetivos de desarrollo sostenible y la diversificación económica. Las aplicaciones específicas incluyen, entre otros, la agilización de los procesos de gestión de residuos, la mejora de los sistemas de reciclaje y la habilitación de prácticas agrícolas circulares avanzadas.  

Sin embargo, a pesar de sus innegables beneficios, es fundamental reconocer que, si bien la IA y otras tecnologías avanzadas son herramientas poderosas para mejorar la eficiencia de las empresas, no pueden funcionar de manera eficaz de manera aislada. Su éxito depende en gran medida de una infraestructura estatal sólida, sociedad con niveles altos de educación, la aplicación del estado de derecho y la estabilidad político-social.

El registro histórico muestra que las tecnologías eficientes requieren un entorno estable donde se respeten las regulaciones y la infraestructura social respalde su desarrollo. Sin estos elementos fundamentales, incluso las tecnologías más avanzadas pueden no alcanzar su máximo potencial. La historia ofrece numerosos ejemplos de este fenómeno.  

Por ejemplo, la adopción generalizada de las primeras computadoras personales en los países en vías de desarrollo se vio obstaculizada por la falta de una infraestructura eléctrica confiable y de un soporte técnico adecuado. A pesar de su potencial para revolucionar la educación y los negocios, estos dispositivos a menudo permanecieron infrautilizados debido a estos desafíos subyacentes de infraestructura y reglamentación.

Igualmente, la pandemia del COVID-19 demostró que, a pesar del avance de las tecnologías de educación a distancia, sistemas educativos deficientes, la ausencia de conexiones de banda ancha, acceso a equipos computacionales, y alfabetismo computacional, perjudicó el rendimiento académico de miles de estudiantes latinoamericanos. 

Inteligencia artificial en finanzas

Desafíos en el contexto latinoamericano: el caso boliviano 

Bolivia, uno de los países menos desarrollados de América Latina, ejemplifica los desafíos únicos que enfrenta la integración de la EC y la IA. Estos desafíos incluyen restricciones económicas, preparación tecnológica limitada, infraestructura inadecuada y sistemas educativos deficientes. Además, aunque los países en vías de desarrollo contribuyen mínimamente a las emisiones globales de carbono, sufren los impactos más severos del cambio climático.   

A pesar de estos obstáculos, la adopción de la EC y la IA ofrece beneficios significativos, incluido un mayor crecimiento económico, creación de empleo y sostenibilidad ambiental. Sin embargo, una comprensión integral del contexto local y estrategias especificas son esenciales para una ejecución exitosa.

Una integración poderosa

La integración de la EC y la IA tiene un potencial significativo para abordar los desafíos de sostenibilidad y promover el crecimiento económico en América Latina. A pesar de las dificultades, las estrategias adaptadas y los esfuerzos colaborativos pueden impulsar la adopción exitosa de estas prácticas transformadoras.

Al centrarse en la educación, aprovechar la tecnología, fomentar la colaboración y asegurar un sólido apoyo infraestructural y regulatorio, los gerentes de la cadena de suministro en América Latina pueden liderar el camino hacia un futuro más sostenible y próspero. 

Fuente: The Logistic World

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En 15 días Trump cambió la relación con América Latina

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impulsó en los primeros 15 días de su mandato un cambio radical en las relaciones de EE.UU. con América Latina, resuelto incluso a deshacer políticas y alianzas de décadas, o a enviarle un “regalo” al gobierno socialista de Venezuela.

Tanto ha sido el interés del gobierno de Trump en la región que su secretario de Estado, Marco Rubio, la eligió como destino de su primer viaje en funciones al exterior, algo inédito en más de un siglo.

Gran parte de este enfoque hacia el sur responde a prioridades marcadas por Trump, como deportar de forma masiva a inmigrantes en EE.UU., contrarrestar la creciente influencia de China y reducir el tráfico de fentanilo a su país.

Distintos gobiernos latinoamericanos intentan descifrar hasta dónde irá la nueva política de Washington, donde por ahora destacan más las intimidaciones y los retos que las propuestas positivas a la región.

Los expertos coinciden en que aún es demasiado pronto para sacar conclusiones definitivas.

Pero señalan que lo visto en estas dos semanas ya supone un giro vertiginoso del vínculo entre la potencia del norte y su vecindario continental.

“Es un cambio drástico”, dice Christopher Sabatini, investigador principal para América Latina de Chatham House, un influyente centro de análisis británico. “No se parece a ningún otro cambio en la política exterior de EE.UU. hacia el hemisferio”, agrega en diálogo con BBC Mundo.

Entonces, ¿en qué consiste este viraje?

“Un gran garrote”

Trump dejó claro desde el inicio de su segundo mandato que Latinoamérica está en su radar.

En su discurso de toma de posesión el 20 de enero, anunció una declaración de “emergencia nacional” en la frontera sur de EE.UU. y el envío de militares a la zona para cortar el pasaje de migrantes sin papeles desde México.

Trump también indicó que busca nombrar como “organizaciones terroristas extranjeras” a ciertos carteles de drogas, los cuales suelen operar en Latinoamérica.

Y, tras afirmar sin presentar evidencia que China opera el Canal de Panamá construido por EE.UU. y traspasado al país centroamericano en 1999, indicó que quiere “recuperarlo”.

En estas dos semanas, el mandatario también anunció aranceles de 25% a las exportaciones de Colombia y México, pero los suspendió al lograr acuerdos con esos países para enviar inmigrantes deportados por EE.UU. y reforzar la seguridad fronteriza respectivamente.

Esta serie de anuncios contrasta con el desinterés que Trump mostró hacia América Latina en los primeros meses de su anterior gobierno (2017-2021).

A medida que avanzó aquel mandato, su atención regional se enfocó en buscar un cambio de gobierno en Venezuela que nunca logró, con sanciones económicas, un aislamiento diplomático del presidente Nicolás Maduro y declaraciones sobre una “posible opción militar” en ese país .

Pero ahora Trump lanza advertencias similares a aliados de EE.UU.

El mes pasado, ante una pregunta específica, se negó a descartar el uso de la fuerza militar o la coerción económica para lograr el control del canal de Panamá, señalando que la ruta marítima es “vital” para EE.UU.

Su intención de designar como “terroristas” a carteles de drogas también abre una posibilidad de que ordene acciones militares contra esos grupos en la región, señalan analistas.

Mientras antes Washington hablaba de cooperación y diálogo entre iguales con países de América Latina, observa Sabatini, ahora “hay un hombre con un gran garrote que tiene un conjunto de objetivos políticos domésticos y tendencias personales que ejerce” en la región.

Pamela Starr, profesora de relaciones internacionales en la Universidad del Sur de California (USC), coincide en que hay “un cambio significativo en la política estadounidense hacia América Latina”.

Explica que el giro consiste, por un lado, en volver a una lógica de la Doctrina Monroe y la idea de que EE.UU. debe ser el líder hegemónico al que siga América Latina, “tratando de expulsar a China” de la región.

Pero también hay “una vuelta a la actitud de la Guerra Fría donde no importa la política interna de los países latinoamericanos mientras sean aliados de EE.UU.: pueden ser regímenes autoritarios o democráticos”, dice Starr a BBC Mundo.

El enviado

Es incierto cuánto modificará Trump la política hacia Venezuela y otros países de la región que considera dictaduras, como Cuba y Nicaragua.

Pero a muchos sorprendió que un enviado suyo, Richard Grenell, viajara a Venezuela para reunirse con Maduro el viernes.

Washington afirmó que la misión de Grenell logró sus cometidos de asegurar que Caracas reciba a migrantes venezolanos deportados por EE.UU., incluidos miembros del grupo criminal Tren de Aragua, y liberara a estadounidenses presos en ese país: seis retornaron con el enviado.

El gobierno de Trump revocó un programa que ofrece protección a cientos de miles de venezolanos en EE.UU. que podrían quedar expuestos a mayores riesgos de deportación.

Funcionarios estadounidenses han negado que en el encuentro entre Grenell y Maduro se discutieran concesiones financieras o de otro tipo de EE.UU. a Venezuela.

También descartaron que la reunión significase un reconocimiento al gobierno venezolano, que está cada vez más aislado después que EE.UU. y otros países lo acusaran de robar las elecciones del año pasado.

Sin embargo, el propio Grenell declaró que su misión como enviado de Trump fue un “regalo enorme” para Maduro y que éste podría usar las imágenes del encuentro con fines propagandísticos.

“El regalo era una conversación, una esperanza de un futuro diferente, y un diplomático estadounidense sentado allí”, dijo Grenell en una entrevista con la comunicadora Megyn Kelly.

Ryan Berg, experto en Latinoamérica del bipartidista Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) en Washington, explica que en los círculos de poder de la ciudad hay “halcones” que quieren seguir una línea dura con Venezuela y otros que sugieren buscar un compromiso.

“Los halcones tienen ventaja numérica, pero habrá que ver si se imponen en el proceso político. Por cierto hay voces a favor de llegar a un acuerdo, de darle a Maduro algo más a favor de tomar vuelos de deportación. Aún no sabemos lo que ha conseguido”, dice Berg a BBC Mundo.

Descendiente de inmigrantes cubanos y primer latino que lidera la diplomacia de EE.UU., Rubio es considerado uno de esos “halcones” republicanos, pero Trump tendrá la última palabra.

¿Y la estrategia?

Uno de los principales aliados que Washington parece tener ahora en la región es el presidente salvadoreño, Nayib Bukele.

Tras una charla telefónica entre ambos el 23 de enero, la Casa Blanca indicó que Trump “elogió el liderazgo del presidente Bukele en la región y el ejemplo que da a otras naciones del Hemisferio Occidental”.

Bukele recibió el lunes a Rubio y ofreció llevar a las cárceles de El Salvador a criminales convictos que cumplan condena en EE.UU., incluidos ciudadanos de este país, a cambio de un pago.

Rubio consideró “extraordinaria” la propuesta y dijo que estudiará su legalidad. “Si es legal, lo haría sin duda”, dijo Trump este martes.

Esto ocurre pese a que el Departamento de Estado de EE.UU. ha consignado denuncias de graves abusos de derechos humanos, desde torturas hasta homicidios arbitrarios, cometidos por fuerzas de seguridad salvadoreñas en la guerra a las maras lanzada por Bukele.

Otros gobiernos latinoamericanos han anunciado sus propias medidas ante las presiones de Trump.

La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, anunció el envío de 10.000 miembros de la Guardia Nacional a la frontera para combatir el tráfico de fentanilo a cambio de la suspensión por 30 días de los aranceles de EE.UU.

El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, recibió a Rubio el domingo insistiendo en que la soberanía del Canal está fuera de discusión y anunció que su país evitará renovar un acuerdo que firmó en 2017 con Pekín como parte del plan global chino de la Ruta de la Seda.

Mientras los países de América Latina ensayan respuestas a las exigencias puntuales de Trump, por ahora brilla por su ausencia una estrategia definida de EE.UU. hacia la región.

“Llevamos 15 días y no tenemos una política clara”, dice Berg. “Hasta ahora ha sido una demostración de fuerza de EE.UU. en el hemisferio occidental, pero mi esperanza es que (…) haya un conjunto de políticas que busquen más compromisos del sector privado de EE.UU., las corporaciones financieras de desarrollo y otros”.

Planning makes perfect.

¿Qué tan fácil es iniciar un negocio en América Latina?

La región de Latinoamérica y el Caribe, pese a ser menos desarrollada que Europa, Norteamérica y Asia, sigue abriéndose camino en temas de emprendimiento; sin embargo, cuando analizamos el panorama en temas de innovación y tecnología, aún existe una baja estadística de empresas de base tecnológica medianas o las llamadas “unicornios”; esto en comparación a otros países en vías de desarrollo como Brasil, India, Rusia o Asia del Este, que muestran un mayor índice de emprendimientos tecnológicos, de acuerdo a información del Índice Global de Emprendimiento 2024.

Pero, ¿por qué ha sido tan difícil emprender en Latinoamérica? A pesar de las diferencias económicas y sociales de cada país, los principales retos que he observado a lo largo de los años van desde el modelo de negocio hasta el talento especializado.

Por ejemplo, los emprendedores latinos ven como oportunidad el replicar modelos de negocio de otros países, sólo por el simple hecho de que los hemos visto despegar. Sin embargo, para emprender con éxito, es imprescindible analizar no solo el modelo de negocio, si no cuáles variables fueron las que los llevaron a crecer exponencialmente, entre estas se encuentra el analizar el mercado actual al que nosotros queremos atacar, el precio que el usuario está dispuesto a pagar, el ticket promedio e inclusive el país y la cultura de cada nación.

Y, aunque existen necesidades desatendidas, como la movilidad, los servicios financieros, la logística, entre otros, los fundadores y directivos de empresas tecnológicas deben entender desde la raíz el verdadero problema al que se enfrenta la sociedad. No sólo se trata de vender un servicio, se trata de cubrir una necesidad a través de un servicio que sea adaptado al país donde se ofrece y que cumpla con los estándares calidad que el usuario espera de ello.

Para comprenderlo, es necesario realizar múltiples estudios que nos permiten conocer cómo es la cultura del país, cuáles son las necesidades del público meta y cómo podemos resolverlas. Inclusive, si podemos contar con Big Data, el análisis será aún más exhaustivo.

Por otro lado, cuando hablamos de pagos electrónicos, estas son soluciones que facilitan el acceso a nuevos sistemas o servicios basados en plataformas tecnológicas y que además permiten que las transacciones se realicen de forma rápida; sin embargo, la adopción de pagos electrónicos e incluso de servicios financieros en Latinoamérica sigue limitando el crecimiento y la expansión de nuevos negocios.

El Global Findex 2024 menciona que el 54.4% de los adultos en América Latina y el Caribe tienen acceso a una cuenta, sin embargo, aunque la cifra es significativa, todavía 45.6% de la población latina no tiene una cuenta. Tan sólo en México, el 56% de la población no posee ninguna cuenta bancaria, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), lo cual se convierte en una barrera de acceso para nuevas plataformas tecnológicas.

En cuanto al talento especializado, es fundamental seguir impulsando, que tanto hombres como mujeres, busquen enfocarse en carreras STEAM (Science, Technology, Engineering and Mathematics), pues, aunque hoy en día ya han tomado auge a nivel Latinoamérica, necesitamos más personas aportando o liderando temas de tecnología e innovación. Aunado a esto, la fuga de talentos que emigra hacia Estados Unidos es un factor determinante para que cada vez sea más complicado encontrar perfiles altamente especializados, debido a que en sus países de origen no existen oportunidades laborales o profesionales que les permitan quedarse.

Finalmente, uno de los factores que toma mayor relevancia es la presencia de gobiernos locales dispuestos al cambio, pues a través del diálogo y la apertura a recibir nuevos modelos de negocio, deben llegar a acuerdos o regulaciones que favorezcan la innovación al 100%, por ejemplo, la regulación sobre movilidad en la que México fue el primer país de Latinoamérica en realizarla o la Ley Fintech.

Aunque es claro que para los países puede ser complicado apoyar la innovación, de acuerdo al Índice Mundial de Innovación 2024, los países de Latinoamérica con mayor presencia en temas de innovación son: Chile (46), Costa Rica (53) y México (58). Por el momento, ninguno de ellos figura entre los 10 primeros, pero es evidente que Latinoamérica va tomando fuerza ante países que se han destacado por emprender.

Fuente: Revista Digital Alto Nivel

People in a world connection technology meeting

Los unicornios ya habitan en los cinco continentes

Cada vez cuesta menos ver unicornios por todas partes. Hay quien considera que esta especie de nombre y características mitológicas no existe y tacha de fantasiosos los relatos acerca de ellos, pero desde que Ailen Lee, inversora y líder de la firma de capital riesgo Cowboy Ventures, utilizó el término ‘unicornio’ para describir a un tipo concreto de startups tecnológicas innovadoras en un artículo publicado en TechCrunch en 2013, los unicornios han pasado a ser una realidad de nuestro mundo. 

En su artículo, Lee definía los unicornios como aquellas empresas emergentes del sector tecnológico que habían alcanzado una valoración de 1.000 millones de dólares sin haber salido a bolsa y que compartían una serie de atributos mitológicos, como el hecho de estar basadas en una tecnología disruptiva que abría nuevos nichos de negocio o su capacidad de escalar a una velocidad vertiginosa con una orientación internacional. El máximo sueño de una startup sería convertirse en una de estas rarezas. 

La primera lista de esta analista e inversora incluía 39 empresas y entre ellas había muchas que hoy ya no son unicornios, como Facebook o AirBNB, ya que la primera norma del Club de los Unicornios es que en el momento que una startup sale a bolsa, deja de ser un unicornio. Todas esas empresas estaban radicadas en EEUU, especialmente en la costa Oeste. Silicon Valley parecía ser el único terreno propicio para los unicornios. 

“El artículo en el que Aileen Lee creó esta definición defendía que menos del 0,1% de las empresas en las que invirtieron los fondos de capital riesgo alcanzaban valoraciones de 1.000 millones de dólares. Así que decidió utilizar el término ‘unicornio’ para describir estas startups porque aludía a algo raro o irreal”, recuerda Anthony Delmotte, Project Leader de Inteligencia de Mercados en Opinno. 

Sin embargo, en poco más de ocho años, esta lista ha engrosado considerablemente, hasta multiplicarse por 25. La lista de unicornios empresariales que elabora CB Insights superó el millar en todo el mundo el pasado mes de febrero. Estados Unidos ha seguido teniendo un dominio aplastante, pero ya no es el único ecosistema donde surgen estas startups de rápido crecimiento y valoración milmillonaria. 

Es más: los unicornios se han convertido en un motivo de orgullo nacional para algunos países. El presidente francés, Emmanuel Macron, a principios de este año, situó “los 25 unicornios franceses” como punta de lanza de su estrategia de economía innovadora ‘Start-Up Nation’ en una alocución en la que felicitaba al ecosistema tecnológico y emprendedor francés por haber alcanzado esta cifra.  

“Al partir de un indicador cuantitativo (los 1.000 millones de valoración), el concepto de unicornio funciona bien como criterio de referencia para resaltar los casos de éxito de un ecosistema emprendedor y pueden ser utilizados incluso como palancas de comunicación política, para resaltar el dinamismo de una economía”, explica Delmotte, en referencia al caso francés.   

El Sur de Europa y Latinoamérica, un paso por detrás.

El principal ecosistema de unicornios que desafía a EE UU sigue siendo China, con 166 empresas de este tipo que representan algo menos del 17% del mercado mundial. De hecho, el mayor unicornio del mercado mundial en estos momentos es una empresa de este país, Bytedance, especializada en inteligencia artificial, con una valoración de 127.000 millones de euros. El resto de Asia, sin incluir a China, concentra un 14% de los unicornios; casi la mitad de ellos, en India. Europa, con un 12,8%; América Latina, con un 2,6% o África, con un 0,4%, van por detrás en la lista, según los datos de CB Insights. 

Dentro de Europa, los países del norte concentran más empresas de este tipo que los del sur. España cuenta con cuatro (Jobandtalent, Cabify, TravelPerk y Copado) e Italia solo cuenta ahora mismo con la reciente incorporación de Scalapay. En cuanto a América Latina, Brasil es el país con más presencia de este tipo de fauna (15 startups en la lista de CB Insights), seguido de México, con seis. En Colombia hay dos, en Chile, otros dos y en Argentina, uno. 

Según Delmotte, las diferencias entre países se explican tanto a nivel macroeconómico como micro. “Los países donde más unicornios hay suelen ser los que combinan factores como programas ambiciosos de apoyo al ecosistema emprendedor, fiscalidad y normativa favorable al desarrollo y escalado de esas startups, un capital humano suficientemente formado y conexión entre el sector académico y el sector privado”, explica este experto, quien también destaca la necesidad de estructuras de acompañamiento del desarrollo de proyectos de innovación (aceleradoras, incubadoras, venture builders, programas de pilotos de corporaciones grandes) y la relevancia del venture capital (los business angels, los agentes financieros de capital riesgo y la capacidad para atraer inversión). 

A un nivel microeconómico, los factores culturales de cada país parecen también tener cierta influencia. Sin embargo, Delmotte destaca que, más allá de las diferencias, las tendencias de mercado que favorecen el desarrollo de unicornios -las tecnologías de comercio online, el sharing y otros modelos innovadores- “son globales y pueden ocurrir en cualquier mercado”. 

Más allá de los unicornios 

Delmotte es crítico con el automatismo a la hora de usar los unicornios como único indicador de un ecosistema innovador sano.  “Para entender bien la evolución del ecosistema de startups, este criterio no es suficiente. Le podríamos hacer las mismas críticas que se hacen al PIB como indicador para evaluar la economía global”. Delmotte apunta que, al priorizar el crecimiento sobre la rentabilidad, este modelo de empresas puede ser bastante perjudicial para una gran mayoría de empresarios: “Esta carrera hacía el hipercrecimiento, en constante necesidad de nuevo capital, casi nunca es compatible con la rentabilidad”. 

Por lo tanto, el ecosistema de emprendimiento se podría valorar a través de otros indicadores, como la generación de empleos, el dinamismo a la hora de generar nuevas startups, la generación de activos tangibles e intangibles o la reducción de la huella carbono. Precisamente, la sostenibilidad y la transformación energética, es la principal oportunidad que tienen España y otros países que no destacan demasiado aún en los rankings de unicornios para potenciar su ecosistema innovador, según se detalla el infore Genewin, impulsado por Opinno, junto con Endeavor, Fundación Transforma España, Lanzadera, Telefónica Open Future, South Summit y Barcelona TechCity. 

Unicornios sostenibles 

Las oportunidades de negocio que ofrece la transición ecológica ha hecho que los llamados ‘unicornios sostenibles’ se hayan convertido en una subespecie por derecho propio. Las empresas relacionadas con energías limpias y clima constituyeron el grupo de unicornios que obtuvo el mayor volumen de financiación entre 2017 y 2021. Según el informe sobre el estado de las empresas innovadoras europeas que elabora el fondo de venture capital Atómico, un 24% del dinero invertido en unicornios durante este periodo se hizo en empresas en las que la sostenibilidad formaba parte de su modelo de negocio. 

Uno de los casos paradigmáticos es la norteamericana Uplight. Esta empresa de software de optimización energética -en la lista de unicornios desde hace justo un año- ayudó a los hogares de EE UU a ahorrar 354 millones de euros en sus facturas eléctricas y evitó la emisión de 1,2 millones de toneladas de CO2. 

Este auge de los unicornios sostenibles está alineado con la reconversión que ya están planeando diversas industrias, como la automotriz, para adaptarse a los cambios legislativos que plantean los gobiernos de todo el mundo –especialmente ambiciosos en Europa– de cara a la reducción de emisiones de CO2.  

Esta nueva reconversión indistrial genera enormes oportunidades de negocio, en línea con lo que señala el informe Genewin. De hecho, Larry Fink, CEO de BlackRock, la empresa de gestión de activos más grande del mundo, aseguró hace pocos meses que nunca ha habido tanto dinero disponible para las empresas dedicadas a la descarbonización del planeta.  

Las palabras de Fink son muy claras: “Los próximos 1.000 unicornios no serán motores de búsqueda ni redes sociales, sino empresas innovadoras sostenibles y escalables; startups que contribuirán a la descarbonización del mundo y conseguirán situar la transición energética al alcance de todos los consumidores”.

Fuente: Opinno