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El IVA representó 30% de los ingresos tributarios de América Latina en el 2021: OCDE

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) informó que el cobro del Impuesto al Valor Agregado (IVA) fue la principal fuente de ingresos en América Latina y el Caribe durante el 2021, al representar 29.9% de los ingresos tributarios totales y 6.4% del Producto Interno Bruto (PIB).

Sebastián Nieto Parra, jefe de la unidad de América Latina y el Caribe del Centro de Desarrollo de la OCDE, comentó a El Economista que el dato de la recaudación de IVA en la región en el 2021 es mayor a 20% que representó el impuesto en el total de los ingresos tributarios de los países de la organización.

“Algo que es sumamente importante es saber qué modelo de desarrollo y qué estrategia queremos en la región y en función de ello definir qué sistema impositivo queremos (…) Tenemos una dependencia muy importante de los impuestos indirectos y esto nos lleva a coyunturas difíciles para unos países de la región”, dijo Nieto Parra.

El informe “Estadísticas Tributarias en América Latina y el Caribe 2023”, elaborado por la OCDE, apunta que 21 países de la región vieron incrementada la recaudación del IVA como proporción del PIB, frente nueve que lo registraron en el 2020.

En el caso de México, la recaudación del Impuesto al Valor Agregado pasó de 23.8% registrado en el 2020 a 25.7% del total de los ingresos tributarios en el 2022. Como proporción del PIB, el IVA representó 4.3% en el 2021.

En la región sólo la recaudación del IVA representó 30% de los ingresos tributarios; pero si se considera todos los impuestos con los que se gravan bienes y servicios (como los impuestos especiales, los derechos de aduana y de importación), la proporción aumenta a 50 por ciento.

Tal es la magnitud de los ingresos de gravámenes por bienes y servicios en América Latina y el Caribe que sólo las finanzas públicas de Cuba, Guyana, México, Panamá y Trinidad y Tobago no dependen tanto del cobro de esos impuestos.

Mejorar la progresividad

El jefe de unidad de la OCDE mencionó que la región debe de ver de qué forma se debe mejorar la progresividad de los impuestos y en particular cómo migrar hacia gravámenes directos a personas físicas.

Los recursos procedentes del Impuesto sobre la Renta (ISR) de las personas físicas representaron 9.4% del total de los ingresos tributarios en el 2021, mientras que a nivel OCDE la proporción es de 24.1 por ciento. Esto es, en parte, consecuencia de la alta informalidad laboral de la región.

Sebastián Nieto Parra declaró que algunas acciones para mejorar la progresividad fiscal deben de contemplar un impuesto sobre la propiedad, impuestos sobre ganancias ocasionales e impuestos a los dividendos.

“Ante todo lo que necesitamos en América Latina es generar los consensos necesarios. Pasar reformas tributarias es de las acciones de política pública más retadoras y por lo tanto, para generar el consenso, tiene que haber un diálogo con base en la evidencia empírica”, sostuvo.

Fuente: OCDE

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Sol peruano es la moneda más estable de Latinoamérica pese al continuo ruido político, señala Scotiabank

El sol peruano se viene posicionando en lo que va del 2023 como la moneda más estable —con las fluctuaciones diarias de menor intensidad— de la región, reportó el Departamento de Estudios Económicos de Scotiabank. El cálculo proviene de la volatilidad histórica para las monedas de América Latina en los últimos seis meses en Bloomberg.

Pese a la inusual volatilidad del tipo de cambio en el 2021 y 2022 por factores como la incertidumbre política tras las elecciones, la incertidumbre por el conflicto Rusia-Ucrania, y las expectativas de alzas de tasas de interés, el sol peruano ha mostrado fortaleza. Según señala Scotiabank, la resiliente economía peruana —que a pesar de los recurrentes choques crece más que sus pares—, los sólidos fundamentos externos, y el reconocido manejo del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) han llevado a que el sol sea nuevamente la moneda más estable de América Latina.

“Sin embargo, los grados de incertidumbre en lo que resta del 2023 y 2024 aún seguirían siendo elevados, considerando el proceso de transición de la política monetaria de una postura contractiva hacia una posición neutral, el persistente ruido político local —por ahora de intensidad más baja— y los riesgos latentes en el contexto internacional”, detalla la entidad.

Scotiabank proyecto en adelante un movimiento lateral del tipo de cambio local, aunque en términos promedio mantendría un sesgo hacia la apreciación. Tras promediar una cotización de S/3,84 en el 2022, este año se ubica en S/3,80 en lo que va del 2023. Hacia el cierre del año, la entidad estima que el tipo de cambio promediaría S/3,85 con “un sesgo hacia la baja”.

EL TIPO DE CAMBIO EN EL 2024
Para el próximo año, Scotiabank espera que la evolución de la moneda peruana refleje el balance de fundamentos externos, precios del cobre en particular, la tendencia internacional del dólar, el diferencial entre tasas de interés en dólares y soles, y la voluntad del BCRP de evitar mucha volatilidad.

“Estos factores pueden generar giros de corto plazo, pero parecen cancelarse mutuamente en el tiempo. El supuesto de fondo es que el tipo de cambio se moverá más en función de mercados y fundamentos, que de turbulencia política interna. Sin embargo, eventos políticos de envergadura dentro del país podrían afectar significativamente al sol, como ha ocurrido en el pasado”, especificó.

La entidad recalca que los balances macroeconómicos seguirán dando soporte al sol. Por ejemplo, la balanza comercial acumula un superávit de US$8.600 millones hasta febrero (últimos 12 meses), superando en US$ 7.000 millones del nivel prepandemia. Asimismo, el nivel de reservas internacionales se aproxima a US$75.000 millones y equivale al 28% del PBI, una de las cifras más altas entre economías emergentes. Además, resalta el apetito por riesgo en los mercados emergentes, reflejado en el alza de 2,5% en los índices tanto de bolsas como de bonos de mercados emergentes; y el comportamiento de las tasas de interés internacionales respecto de la tasa en el Perú, cuyo diferencial se mantiene estable en el año.

“Dados nuestros supuestos sobre el escenario político, la salida de capitales no sería un factor relevante en el 2024. Si bien el ruido político continúa, tiene baja intensidad sobre el mercado cambiario, siempre que no se activen temas cruciales como vacancia o cambio presidencial o la posibilidad de una Asamblea Constituyente —que parece cada vez menos probable—”, indicó.

Según Scotiabank, la dirección de la política económica y el accionar apropiado de las principales instituciones económicas parecen ser un soporte suficiente para contrarrestar el ruido político de baja intensidad de cara al mercado cambiario. Añade que el riesgo principal a su expectativa de “relativa estabilidad cambiaria es una nueva ola o rebrote de la inflación a nivel global, que implique retomar el ciclo de alza de tasas de interés y por tanto un mayor fortalecimiento del dólar estadounidense”.

Fuente: Forbes Perú

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El FMI alerta de ‘graves repercusiones’ globales si EE.UU. no eleva su techo de deuda

El Fondo Monetario Internacional (FMI) reiteró este jueves la necesidad urgente de que el Congreso estadounidense eleve el techo de deuda ya que, de no hacerlo, habrá “graves repercusiones” tanto para la economía estadounidense como a nivel global.

“Nuestra evaluación es que tendrá repercusiones muy serias no solo para los EE. UU. sino también para la economía global en el caso de que haya un incumplimiento de la deuda y alentamos encarecidamente a las partes a unirse para llegar a un consenso para abordar este asunto con urgencia”, declaró en una rueda de prensa la portavoz del FMI, Julie Kozack.

Esta posible repercusión internacional del incumplimiento de los pagos de Estados Unidos se da en un contexto “muy difÍcil para la economía mundial”, explicó la portavoz de la institución.

Las consecuencias de no elevar el techo de deuda “podrían incluir mayores costos de endeudamiento”, en un momento en el que la Reserva Federal (Fed) ha llevado a cabo una serie de subidas en los tipos de interés y la tasa está en el 5 % y el 5,25 %, la más alta desde 2007.

El pasado martes el presidente estadounidense, Joe Biden, se reunió con el líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, para hablar de la necesidad de suspender el techo de deuda y evitar así que Estados Unidos entre en una suspensión de pagos.

Ambos no llegaron a un acuerdo y se limitaron a reiterar cara a cara sus posiciones sobre la suspensión del techo de deuda, cuyo límite de 31,4 billones de dólares ya se alcanzó el 19 de enero, por lo que actualmente el Gobierno está recurriendo a dinero en sus reservas para pagar las deudas que ha contraído.

El Departamento del Tesoro estima que esas reservas se agotarán el 1 de junio, momento en que EE.UU. entraría automáticamente en una suspensión de pagos, la primera de su historia.

McCarthy quiere vincular la suspensión del techo de deuda con importantes recortes de gasto en algunos de los programas estrella de Biden, como la cancelación de la deuda estudiantil, y además quiere endurecer los requisitos que deben cumplir los estadounidenses más pobres para acceder a ayuda sanitaria y alimentaria.

Por su parte, Biden lleva semanas diciendo que no está dispuesto a negociar sobre el techo de endeudamiento y que los republicanos tienen la obligación de asegurarse de que Estados Unidos puede pagar las deudas ya contraídas, como hicieron en varias ocasiones con su antecesor, Donald Trump (2017-2021).

Biden volverá a reunirse con McCarthy y el resto de los líderes del Congreso el viernes.

Fuente: Forbes Chile

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Las zonas de riesgo económico en América Latina para este año.

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No han sido años fáciles para los países de América Latina que han debido enfrentar, al igual que el resto del mundo, el impacto de varios shocks distintos: la pandemia de Covid-19, la invasión de Rusia a Ucrania, el endurecimiento de las condiciones financieras e inestabilidades políticas, situaciones que han llevado a que buena parte del continente y sus gobiernos se inclinen hacia la izquierda.

La región como un todo terminará creciendo el año entrante entre 0,7% y 1,7% de acuerdo con los organismos multilaterales y bancos de inversión, lo que está por debajo del promedio de 3,7% que se preveé para 2022.

El próximo ejercicio se ve complejo, señalan los expertos. Las economías tendrán que continuar enfrentando la caída de actividad que han generado las alzas de tasas de interés emprendidas por los bancos centrales para detener los aumentos de precios. Aunque la inflación parece haber tocado techo, sigue siendo alta y las expectativas se han visto sacudidas por la incertidumbre y el ruido político.

Esto ha generado una aversión al riesgo de parte de los inversionistas que ha significado aumentos adicionales en los costos de financiamiento, lo que se ha unido a una alta volatilidad en los mercados, profundizada por la inestabilidad política de algunos países en el continente.

Toda esta situación ha inducido en menores flujos de capital, lo que ha incrementado la volatilidad de los tipos de cambio.

Ahora bien, a partir de 2024, América Latina recuperaría algo de dinamismo. “Una combinación de desinflación moderada, debilitamiento del crecimiento y disminución de las presiones sobre el tipo de cambio está generando llamados a los bancos centrales de América Latina para que finalicen sus ciclos de aumento y comiencen a considerar recortes”, señala el estadounidense JPMorgan.

Algo similar espera Morgan Stanley, quien dice que es posible que “posturas políticas más estrictas y una desaceleración global podrían causar una desaceleración en 2023, pero la mayoría de los países deberían recuperarse y experimentar un mayor crecimiento en 2024”.

“La buena noticia es que es probable que la inflación continúe cayendo en la mayoría de los países, terminando 2023 a mitad de camino a niveles consistentes con la estabilidad de precios”, dice el Bank of América. Agrega que, “dentro de los mercados emergentes, Asia debería tener un rendimiento superior, liderado por China. Si la reapertura se materializa sin problemas, deberíamos observar una aceleración secuencial en la actividad económica china hacia el segundo semestre de 2023, lo que eventualmente debería favorecer a Latinoamérica”.

Para BlackRock Investment, “América Latina reflejará tasas de intereses más altas y una recesión económica mundial afectará el crecimiento en la región el próximo año. Los aumentos más tempranos y más pronunciados también significan que los ciclos de relajación podrían comenzar a mediados de año y estimular un repunte del crecimiento en 2024”.

De todas formas, la Cepal es lapidaria en advertir que el crecimiento potencial, que es la capacidad que tienen las economías de crecer con sus factores de producción disponibles, se mantendrá en torno a 2% en los próximos años. Con ello, la expansión de este período es peor que, incluso, a la época de la llamada década perdida del América Latina durante los años ’80. La tasa de crecimiento real del PIB para la región fue de sólo 2,3% entre 1980 y 1985.

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